La tecnología no va a definir el futuro del transporte sino la capacidad de integrar soluciones reales, accesibles y de largo plazo, debido a que la industria del transporte ya no compite por vehículos, sino por ofrecer sistemas de movilidad.
Raúl González, director de ventas, mercadotecnia y postventa de Mercedes-Benz Autobuses, analizó la situación actual del mercado y el futuro de la movilidad durante la mesa de diálogo “Una visión distinta de la industria al 2050”, en el 17° Congreso Internacional del Transporte de la AMTM.
Afirmó que actualmente en la industria en México ya no se discute el futuro porque considera que ya lo estamos viviendo de forma acelerada. En las últimas dos décadas el transporte se ha transformado: estaba conformado en un 80% de personas -autobús y el otro 20% por empresas. Ahora, el 70% de la operación del transporte se hace a través de líneas transportistas y sólo el 30% de persona- autobús.
Los pasos hacia el 2050
“Hoy no estamos en una evolución de la industria, hoy estamos ante una disrupción multidimensional sin precedentes compleja y difícil de entender, difícil de explicar”, expuso el directivo.
Entonces, la tendencia hacia el 2050 es disminuir aún más los niveles de contaminantes provenientes del transporte y la convivencia de diversas tecnologías como electricidad, biocombustibles y gas natural.
Para continuar en este camino del futuro del transporte, tendrán que interactuar distintos actores para lograr la “fórmula perfecta”: autoridades, empresas transportistas, financieras, fabricantes de vehículos y carrocerías y la sociedad civil.
México no tiene que replicar modelos de transporte extranjeros
Raúl González planteó que, ante la posibilidad de contar con autobuses autónomos para zonas urbanas como existen ahora en otros países europeos y considerando que hacen falta operadores, aseguró: “México no tiene por qué copiar modelos europeos o sudamericanos, etcétera, porque tiene todo para crear uno propio”.
En este contexto, indicó que para lograr lo anterior debe desarrollarse una estrategia con base en lo que actualmente vive la industria: se registra un estancamiento en ventas, tan solo en abril se vendieron solo 337 autobuses (esa cifra se vendía en un solo mes una sola marca en 2024). Además se subutiliza la capacidad instalada en las plantas pues de aproximadamente 40 vehículos por día hoy se producen cerca de 15.
Esta problemática llevará a un aumento en la edad vehicular; pasaría hasta 20 años de antigüedad
“Si queremos pensar en otras tecnologías también tenemos que empezar hoy con esa renovación vehicular, con esa certidumbre financiera, con esa voluntad política y esquemas de financiamiento”, con el fin de conformar un ecosistema que mueva a México.
Cómo cambiarán los modelos de negocio
Aunque considera que es difícil saber cómo se verá el transporte en el 2050, González Cepeda dijo que el modelo de negocio continuará cambiando radicalmente como ocurrió en los últimos 20 años. Prevé que los clientes ya no venderán solo autobuses sino que los clientes requerirán garantizar la movilidad a través de un sistema de transporte, tal vez a través de arrendamiento, con esquemas de pago por kilómetro, contratos de disponibilidad.
“Es un hecho que si la persona autobús migró hacia ruta empresa, ésta ya está diversificando sus recursos y sus negocios están brincando hacia larga distancia, transporte de personal o urbano” y viceversa.
En este sentido, esperaría que en el transporte hacia el 2050, el autobús sea –como ha sido desde hace muchos años– el medio de transporte más seguro de la historia, más ecológico, más económico y que de verdad podamos ver la transformación de las ciudades.
“El futuro no lo va a definir quien fabrique el autobús sino quien controla una parte de ese sistema”, concluyó.



