Desde la visión de MOBILITY ADO, la movilidad no se trata solo de la tecnología de los vehículos, sino de hacer del transporte público una alternativa segura, eficiente, accesible y atractiva frente al automóvil particular.
Francisco Trueba, director divisional de Movilidad Urbana de MOBILITY ADO, subrayó: “El transporte público debe entenderse como un componente estratégico de las ciudades. Una infraestructura que conecta personas con empleo, educación, servicios y oportunidades”.
También destacó la necesidad de fortalecer la colaboración entre autoridades, operadores y demás actores de la movilidad para traducir políticas públicas en soluciones que respondan a las necesidades reales de las ciudades.
“El verdadero núcleo de la movilidad moderna es que el transporte público sea la opción número uno por convicción y eficiencia, no por falta de alternativas”, señaló Trueba.
Los índices de la Política Nacional de Transporte Público Colectivo Urbano (PNTPCU) señalan que alrededor de dos terceras partes de los viajes en México se realizan a pie o en transporte público. Al mismo tiempo, el parque vehicular pasó de 10.1 millones de unidades en 2000 a 36.5 millones en 2022, un crecimiento superior a 260%.
Cuatro dimensiones para transformar la movilidad
El directivo planteó cuatro dimensiones para impulsar un transporte público moderno y confiable.
1. Poner a las personas en el centro. La primera condición es que el transporte público sea una alternativa competitiva que responda a las necesidades de quienes lo utilizan. La seguridad, accesibilidad, comodidad y frecuencia determinan la experiencia de viaje, así como la decisión de optar por el transporte público frente a otras opciones.
Este reto adquiere relevancia ante la transición demográfica del país. De acuerdo con proyecciones de CONAPO, la población de 60 años y más pasará de 17.1 millones de personas en 2025 a 20.6 millones en 2030. Diseñar sistemas para una población diversa y que envejece implica incorporar inclusión, conectividad y facilidad de uso como elementos estructurales de la planeación.
2. Tomar decisiones basadas en datos. La demanda de transporte cambia según horarios, zonas, actividades y características de la población. Analizar esta información permite ajustar rutas, frecuencias, capacidades y esquemas operativos, aprovechar los recursos disponibles y responder con mayor precisión a las necesidades de cada territorio. Para MOBILITY ADO, la tecnología tiene valor cuando ayuda a mejorar la toma de decisiones y la operación.

Transformación con proyectos viables
3. Convertir la colaboración en capacidad de implementación. La transformación del transporte público requiere que autoridades, operadores, fabricantes, instituciones financieras, academia y sociedad civil trabajen bajo objetivos compartidos. El reto está en llevar esa colaboración al territorio mediante proyectos viables, continuidad institucional, capacidades técnicas y mecanismos de financiamiento que permitan sostener las inversiones en el largo plazo.
4. Utilizar la innovación y la tecnología con propósito. La electrificación es una herramienta relevante para avanzar hacia una movilidad de menores emisiones, aunque su implementación requiere planeación integral. Para MOBILITY ADO, esta transición forma parte de una estrategia que considera las características de cada operación e integra soluciones como unidades Euro VI, híbridas, de gas natural y eléctricas, además de sistemas masivos y alternativas complementarias de movilidad.
La sostenibilidad también se construye fuera del vehículo
Un ejemplo de transporte sostenible es la Línea 3 del Metrobús de la Ciudad de México, que se convirtió en el primer corredor BRT 100% eléctrico de México y Latinoamérica.
La experiencia muestra que la electrificación requiere combinar unidades, infraestructura, energía y capacidad operativa para traducirse en un servicio eficiente.
MOBILITY ADO cuenta con 24 terminales sostenibles que incorporan soluciones como celdas fotovoltaicas, generadores eólicos, sistemas de captación de agua pluvial y mingitorios secos. Además, implementa prácticas de ahorro de agua y energía, uso de biocombustibles y tecnologías SCR.
En este sentido, reducir el impacto ambiental de la movilidad no depende de una sola tecnología. La eficiencia de las rutas, la ocupación de las unidades, la gestión energética, la infraestructura, los datos y la calidad del servicio forman parte de una misma ecuación.
Para MOBILITY ADO, avanzar hacia una movilidad sostenible significa diseñar, operar y gestionar sistemas que respondan a las necesidades actuales de las personas y contribuyan a construir ciudades más eficientes, incluyentes y preparadas para el futuro.
El objetivo es que el transporte público sea una alternativa elegida por su calidad, eficiencia y capacidad para mejorar la vida urbana, concluyó Trueba en el seminario de colaboración multisectorial de Movilidad y Seguridad Vial.




