Marcopolo, uno de los mayores fabricantes de carrocerías de autobuses del mundo, da un paso más en su camino hacia la sostenibilidad al incorporar un nuevo tejido de alto rendimiento producido con material PET 100% reciclado en el revestimiento de sus asientos.
El nuevo material, desarrollado en colaboración con DINI Têxtil, no sólo ofrece una solución con menor impacto ambiental, sino que también demuestra que la sostenibilidad puede ir de la mano de la calidad y durabilidad que requiere la industria automotriz.
Los estudios del ciclo de vida del tejido indican una reducción de hasta un 60% en las emisiones de CO₂ en comparación con el poliéster virgen, además de un consumo de agua significativamente menor en el proceso de producción.
Cada kilogramo del nuevo hilo reciclado utiliza aproximadamente 200 botellas de PET, transformando lo que sería un desperdicio en un insumo de alto valor agregado.
Además, la aplicación del concepto “monomaterial” —utilizar un único tipo de materia prima en el componente— se diseñó para facilitar el desmontaje, separación y reciclaje del tejido al final de su vida útil, cerrando el ciclo y contribuyendo eficazmente a una economía más circular.
Prueba de calidad, un pilar fundamental del proyecto
“La innovación está en el ADN de Marcopolo, y eso incluye buscar soluciones que generen valor no sólo para nuestros clientes, sino para la sociedad en su conjunto y el medio ambiente”, dice Ricardo Portolan, director de Ventas y Marketing de Marcopolo.
“Adoptar un tejido elaborado a partir de PET reciclado, que mantiene el rendimiento y el confort que esperan nuestros pasajeros, es una prueba de que es posible combinar tecnología, diseño y responsabilidad ambiental de forma concreta y escalable”, agregó.
Informes técnicos y certificaciones, como la norma de calidad automotriz IATF 16949, atestiguan que el tejido reciclado tiene prestaciones equivalentes a los tejidos convencionales en términos de durabilidad, resistencia a la abrasión y comodidad al tacto.
La iniciativa posiciona a Marcopolo a la vanguardia del sector del transporte, demostrando que la innovación en materiales es un camino poderoso para reducir el impacto ambiental de la industria y promover un futuro más sostenible para la movilidad.

