STUTTGART, Alemania.- El Museo de la marca de la estrella en esta ciudad es un espacio que reúne más de 125 años de historia del automóvil, con una exposición de 160 vehículos y más de 1,500 objetos relacionados, así como interesantes perspectivas para el futuro.
Durante un recorrido por el lugar -al que asistieron representantes de Mercedes-Benz Autobuses y prensa especializada-, fue posible observar un singular viaje en el tiempo a lo largo de la historia del automóvil iniciando en 1886, punto en el que se inician dos recorridos que, en amplias curvas, les conducen a lo largo de la colección hasta el punto de partida.
La estructura interior del edificio está inspirada en la doble hélice espiral del ADN, portadora del código genético del ser humano. Esta concepción está íntimamente ligada a la visión de la marca Mercedes-Benz: la originalidad y el impulso para inventar siempre de nuevo el automóvil.
El primer recorrido, que lleva el título «Mitos», incluye siete salas que relatan en orden cronológico la historia de la marca Mercedes-Benz. En las salas del segundo recorrido, los vehículos están agrupados en cinco «Colecciones» independientes, que representan sin distinción de épocas la variedad de la cartera de productos con la estrella y de la colección.
Como colofón se ofrece la espectacular escenificación sobre una curva peraltada de los bólidos que participaron en carreras y batieron récords durante los 120 años de tradición automovilística, así como con la sección «Fascinación técnica», en la que se presentan prototipos experimentales y bocetos originales elaborados en Mercedes-Benz durante el proceso de diseño de un vehículo.
La arquitectura del Museo Mercedes-Benz
El Museo galardonado con prestigiosos premios de arquitectura. Conjuga una apariencia externa elegante con una estructura interior singular, basada en una hélice espiral doble. El rasgo esencial de la concepción arquitectónica del complejo es el movimiento: no existen salas cerradas ni paredes rectas. Los techos cubren superficies de 33 metros de anchura sin pilares visibles y cada una de las 1,800 lunas triangulares es un ejemplar único.
Tres agencias han tenido una participación destacada en la creación del museo. El diseño exterior del edificio es obra del UNStudio van Berkel & Bos, Ámsterdam/Países Bajos. HG Merz desarrolló en estrecha cooperación con la antigua DaimlerChrysler la concepción del museo, desde la licitación hasta la planificación detallada del interior. Y la antigua DaimlerChrysler Immobilien GmbH (hoy Daimler Real Estate GmbH) se encargó de la construcción en calidad de empresario general.