El uso de gas natural para el transporte es un paso obligado para reducir la contaminación ambiental en la Ciudad de México, debido a su probada contribución para reducir el 90% de partículas nocivas para la salud y propiciar ahorros de hasta un 50% de lo que se invierte en gasolina o diesel.
Jesús Padilla Zenteno, Presidente de la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM), mencionó que pese a estas ventajas, la capital del país y gran parte de los estados de la república carecen de una política pública que permita la creación de infraestructura suficiente para distribuir gas natural.
Padilla participó en la conferencia “el Gas Natural en Automóviles: una Alternativa para la Calidad del Aire en México”, junto con Martí Sola, director General de la Fundación Gas Natural Fenosa y Ángel Lárraga, presidente de la institución.
El también dirigente de Coparmex-CDMX sugirió que el gobierno debe poner el ejemplo y convertir 5,000 vehículos de la flotilla gubernamental a gas natural para que después los vehículos particulares puedan seguir la misma lógica. También precisó que en el corto plazo se espera la sustitución de 3 mil microbuses por mil autobuses a gas, lo que tendrá un efecto positivo sobre la calidad del aire en la ciudad.
A su vez, Martí Solá, presidente de Fenosa, coincidió en la necesidad de incorporar políticas públicas para que el desarrollo del Gas Natural Vehicular sea un caso de éxito y pueda llegar a distintas partes de la República. Fenosa tiene 17 estaciones de servicio y durante este año pondrán en marcha un programa piloto con PEMEX para implementar 10 estaciones duales en diferentes regiones del país.




