Concesionarios de la Fuerza Amplia de Transportistas de la Ciudad de México anunciaron su oposición a convertirse en empresas y a utilizar la “Tarjeta Ciudad” como forma de cobro, en tanto no se garantice que esas acciones no representen un riesgo que los lleve a la quiebra.

Nicolás Vázquez, vocero de los transportistas, denunció que como parte de los requisitos para pasar la revista vehicular de este año, la Secretaría de Movilidad (Semovi) les quiere imponer la colocación en cada una de las unidades del Sistema de Posicionamiento Global (GPS); además de barras contadoras de pasajeros como primer paso para integrarlos al sistema de recaudo, donde se encuentran otras empresas, como las concesionarias del Metrobús.

Advirtió que las autoridades están vendiendo a la ciudadanía que la instalación de estos instrumentos son para seguridad, «pero esto no tiene nada que ver con el GPS y las barras contadoras; para eso están las cámaras, pero no están ligadas al C5 en tiempo real”.

Los transportistas revelaron que hace algunos días, Roberto Capuano Tripp, director general del Órgano Público Descentralizado Metrobús, dijo que el fideicomiso del sistema está en quiebra. Y lo mismo ocurre con varias de las empresas concesionarias de las que ellos mismos son parte, expresaron, por lo que dudan de los motivos por los cuales quieren orillar a los actuales concesionarios individuales a convertirse en empresa.

“Hoy nos enfrentamos a la pauperización del servicio. La ciudad dice que invierte en transporte, pero a quienes realizamos más del 50% de los viajes día en la Ciudad de México no nos da un solo peso”, señaló el dirigente transportista.