Las rutas predecibles, con kilometrajes conocidos, regreso frecuente a centros de distribución y ventanas definidas de recarga, como la distribución urbana y de última milla, son “candidatas naturales” para comenzar la electrificación, reconoce BYD Trucks México.
La marca explica que la operación en radios definidos permite planificar la recarga, medir el desempeño de las unidades y escalar gradualmente la electrificación con base en resultados reales.
En el marco del Día Mundial de las Cero Emisiones, que se conmemora cada 21 de septiembre, BYD Trucks México señala que reducir las emisiones directas asociadas a la movilidad de carga exige pasar de las metas generales a decisiones concretas de flota, ruta e infraestructura.
Desafíos en la transición hacia una economía de menores emisiones
Anel Hernández, directora de Marca de BYD Trucks México, comenta:
“Electrificar una flota no empieza por elegir un camión, sino por elegir la ruta correcta. Hay que entender los kilómetros diarios, la carga, la topografía, las ventanas de operación y la capacidad de recarga. No todas las rutas tienen que electrificarse al mismo tiempo. El reto es identificar cuáles están listas hoy y demostrar con datos que la operación funciona”.
México presentó en 2025 su NDC 3.0, que establece por primera vez una meta absoluta y neta de emisiones para 2035. Para ese año se estima limitar las emisiones nacionales a entre 364 y 404 millones de toneladas de CO₂ equivalente bajo su meta no condicionada.
Por la importancia del transporte por carretera dentro de la actividad económica y de las emisiones del país, su descarbonización —incluida la movilidad de carga— será uno de los componentes relevantes de esa transición.
Para las flotas, ese camino comienza con un diagnóstico operativo. Variables como el kilometraje diario, la carga transportada, la topografía, la autonomía requerida, los tiempos de operación, el regreso a base y las ventanas de recarga permiten identificar dónde una unidad eléctrica puede integrarse de manera eficiente.
México ya cuenta con ejemplos de esta transición en operaciones reales
En junio de 2026, OXXO incorporó cinco unidades eléctricas BYD T4C con caja refrigerada a su operación logística en Querétaro, un caso que reúne varias de las condiciones que BYD Trucks considera prioritarias: rutas definidas, operación urbana y ventanas de recarga previsibles que permiten validar el desempeño antes de escalar.
Experiencias de este tipo permiten pasar de la conversación sobre autonomía teórica a indicadores concretos de operación: kilómetros efectivamente recorridos, energía consumida, disponibilidad de la unidad, tiempos de recarga, productividad y costo por kilómetro.
La transición no depende solo del camión
En este sentido, BYD Trucks afirma que la infraestructura de recarga, disponibilidad energética, financiamiento, servicio postventa, capacitación y planeación de rutas deben formar parte de la evaluación desde el inicio.
Desde esta perspectiva, BYD Trucks México plantea la electrificación como un proceso de diagnóstico, validación y escalamiento, construido a partir de evidencia operativa y económica.
“La pregunta ya no debería ser solamente cuándo será eléctrico el transporte de carga, sino qué operaciones podemos comenzar a electrificar hoy. Electrificar significa rediseñar una operación para que sea sostenible, eficiente y viable para la empresa”, agregó Hernández.
El desafío no es solamente imaginar cómo será el transporte del futuro, sino identificar qué rutas están listas hoy para dar el siguiente paso. En México, cerca de seis de cada diez toneladas de mercancías se trasladan por carretera.
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