GINEBRA, Suiza.- La Organización Internacional del Transporte por Carretera  (IRU), por sus siglas en inglés), expuso que es urgente frenar el déficit de conductores, impulsar marcos regulatorios para modos de transporte más eficientes y reducir los embates de la inseguridad que están afectando a la industria en diversas regiones del mundo.

Durante la Asamblea Anual de la IRU 2019, Enrique González Muñoz, presidente nacional de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), señaló que la falta de conductores profesionales es un problema que padece el sector a nivel mundial. Sin embargo, la forma de afrontarlo sigue siendo muy distinto entre los países de la Unión Europea.

Dijo que algunos lo ven como un problema exclusivo para el pequeño empresario, pues hay casos donde se impulsa que conductores de empresas pequeñas migren a las grandes corporaciones del transporte.

En el tema, la IRU señaló que la base para reducir el déficit de conductores profesionales debe partir de un esfuerzo ilimitado por dignificar la actividad. En ese sentido, González Muñoz destacó que el organismo siempre ha buscado dignificar y formar conductores en México, lo que va en línea con los objetivos trazados por la IRU.

Otro de los desafíos, es el impulso de medios de transporte de alta capacidad de carga para hacer más eficiente y seguro el traslado de las mercancías. “Aquí, la diferencia es el enfoque, ya que la propuesta nace como una posible solución al déficit de conductores y para reducir emisiones”, explicó el dirigente de Canacar.

Apuntó que los integrantes de la IRU tienen claro que los vehículos de alta capacidad de carga están hechos para productos y carreteras específicas.

“Lo que nosotros conocemos como el doble remolque, los europeos no lo conciben para transportar tonelajes altos, sino para mover cargas voluminosas y en carreteras con las condiciones adecuadas”, afirmó.

Otro de los asuntos analizados, fue el robo de mercancías y camiones que está golpeando a la comunidad europea y norteamericana por igual. En España, mencionó, se hurtan productos de petroquímica secundaria, como etilenos y polietilenos, así como hidrocarburos. “La diferencia con México, es que el gobierno español alcanzó sinergias con los transportistas y actuaron frente a grupos radicales, dedicados al terrorismo, al ser identificados como los responsables de los robos”, resaltó.

Miembros de la IRU han identificado un crecimiento desmedido en el mercado secundario de autopartes relacionado con el robo de unidades pesadas, atribuido a la cercanía con África y Asia.

“El robo de camiones y la venta de piezas es algo que también se vive en México, y hemos tomado nota de algunos casos de éxito en los que se revirtió el problema”, asentó el directivo.

Tras un sostener un diálogo con la American Trucking Association(ATA), se precisó que el robo de mercancías es un fenómeno que también está afectando a los transportistas norteamericanos. Sin embargo, dijo, “allá no se roban los camiones, sólo las mercancías”.