En reunión a distancia con senadores de la República, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), Miguel Elizalde expuso los retos actuales de la industria y las afectaciones que acarrean con la emergencia sanitaria por el COVID-19.

En primer lugar, reiteró que los fabricantes de vehículos pesados están listos para reiniciar el próximo lunes con la etapa preparatoria para activar de nuevo sus operaciones como se publicó en el acuerdo de la Secretaría de Salud, en el Diario Oficial de la Federación, y que sólo están a la espera de los protocolos sanitarios que la SSA emitirá al respecto.

“Nuestros vehículos se usan para mover prácticamente todas las mercancías: el 56% de la carga; 96% de los pasajeros; 41% de los trabajadores utilizan autobuses para transportarse; nosotros producimos vehículos que atienden todas las actividades económicas”, recordó.

En cuanto al impacto que ha tenido la pandemia en las ventas de vehículos del autotransporte, que en abril registró una caída de 76.9%, consideró que esto es un reflejo de que la renovación vehicular también está en pausa.

Respecto a la entrada del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), comunicó que sería mejor que se proporcionen al menos seis meses como plazo a la industria automotriz para que pueda cumplir a cabalidad lo que se requiere.

Otro tema que el gobierno federal no ha resuelto es que la industria del autotransporte sigue en espera de que la Semarnat modifique la NOM-044 sobre los motores a diesel en la que insistentemente se ha solicitado que convivan las tecnologías Euro V-Euro VI/ EPA 07/10, situación que ya afectó la venta de vehículos en el segundo semestre del 2019.

En reunión a distancia con representantes de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y de la Industria Nacional de Autopartes (INA), el senador Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política, destacó que México es el sexto productor de automóviles a nivel mundial; que la industria automotriz representa el 4% del PIB y genera el 36% del total de exportaciones, así como más de 3 millones y medio de empleos.

Guillermo Rosales, director general adjunto de la AMDA, comentó que, con la contingencia sanitaria por el coronavirus, se ha agudizado la afectación en las ventas pues «ya llevábamos tres años consecutivos con disminución de ventas. Al cierre de 2019, en comparación con 2016, se registró una baja de 20 por ciento.

“Comparando marzo 2020 contra marzo cayeron 20% por el efecto de distanciamiento social; para abril de este año 64.5% fue la disminución en ventas, aunque “no resultó tan negativo como lo esperábamos”.

Para mayo, “la situación apunta mucho más difícil que abril. Esperamos caída de 80% en las ventas” y es que las agencias de autos seguirán cerradas».

Fausto Cuevas, director general de la AMIA, advirtió que para las 20 empresas socias, entre fabricantes, comercializadores e importadores de vehículos ligeros y comerciales -vanes y pickups-, el impacto de la pandemia ha sido exponencial, tomando en cuenta que 13 de ellas tienen instalaciones productivas en 12 estados del país.

Todas ellas, djo, en total exportan el 88% de los automotores que se producen en territorio nacional y que son enviados a más de 100 países arededor del mundo, por lo que el frenar las operaciones implicó una reducción de 98% en la produccion y de 90% en las exportaciones durante abril del 2020. “Con esos resultados, hacia el final del año difícilmente podremos recuperar esa caída y aún falta falta el mes de mayo; nos espera un segundo semestre complicado”.

Respecto a la entrada en vigor del  T-MEC, ante legisladores, solicitó un espacio para que las reglas de origen y requerimientos del nuevo tratado  pudieran ser obligatorias hasta el 1 de enero de 2021, debido a que tendrían que presentar una doble contabilidad, ya que de enero a junio sería con la normativa del acuerdo vigente,  y a partir del 1 de julio, se tendría que dar cumplimiento al nuevo.

Finalmente, Óscar Albín, presidente ejecutivo de la INA, destacó la importancia de este sector, el cual representa más de 700 empresa en el país que cuentan con alrededor de mil 500 centros de trabajo, situados prácticamente en todos los estados de la República.

“La industria está compuesta por los componentes que ensamblan las armadoras de autos y de vehículos pesados en una línea de producción. Una línea de ensamble recibe 6 mil autopartes para ser incorporadas en una unidad; de ellas sólo el 20% podrán ser reemplazadas en la vida del vehículo, como son los neumáticos o la batería”,  declaró.

Recalcó que el 90% de la industria de piezas automotrices en México está destinada a equipo original; de ahí que el 85% se exporta principalmente a Estados Unidos y Canadá. “Hoy no es posible producir un auto o un camión en la región sin autopartes hechas en México”.

Por último, consideró que la industria de autopartes será la gran ganadora de todos los cambios que se viven, pues ahora las fábricas de automóviles tendrán que comprar más componentes en la región. «Es una gran oportunidad de crecimiento para el sector».