Expo Transporte ANPACT 2025, la feria más grande del sector en América Latina, se realiza del 12 al 14 de noviembre, con un objetivo principal: fomentar la renovación del parque vehicular impulsando acciones como acceso al financiamiento para las empresas transportistas y mostrando las innovaciones tecnológicas que incrementen la productividad y competitividad de las compañías.
Aunque el contexto actual es complicado por la profunda contracción de las ventas, producción y exportación de vehículos pesados, no son los factores macroeconómicos los que están afectando a la industria sino la incertidumbre derivada de la política arancelaria de Estados Unidos.
La exposición en Guadalajara tendrá 70,000 m2 de exhibición donde 500 marcas nacionales e internacionales presentarán lo último en vehículos, motores y soluciones para el transporte.
Se espera la asistencia de 60 mil visitantes de 35 países y la participación de 22 cámaras y asociaciones del sector. La agenda incluye temas estratégicos como descarbonización, movilidad segura e incluyente, inteligencia artificial, ESG y transporte transfronterizo.
Buscar barreras a la entrada de basura automotriz
Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT), considera fundamental contener la importación de vehículos pesados usados importados que dañan la economía, la seguridad vial y la salud.
Para tal propósito, y considerando que el 84% de los vehículos que se comercializan en nuestro país son de producción nacional, la industria automotriz presentará una propuesta al gobierno federal para que aplique el 50% de arancel a esta importación y no del 10%.
En otras palabras, la llegada de este tipo de chatarra al mercado se ve incentivada por la subvaluación fiscal de las unidades en aduanas, una práctica que impacta negativamente a la Hacienda Pública y a los transportistas que compran en el mercado formal.
Además, el presidente dijo que uno de los primeros pasos para el control de las unidades usadas es la actualización del Acuerdo Ambiental recién publicado por la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (Conamer) que establece una antigüedad máxima de 10 años a los vehículos pesados usados que se importen al país.
De esta manera se establecen condiciones ambientales consistentes con la normatividad ambiental en materia de límites máximos permisibles de emisiones contaminantes a la atmósfera. Esto abarca vehículos pesados con motor a diésel con peso bruto vehicular mayor a 3,857 kilogramos, que se importaron, ensamblaron y produjeron en el país y que actualmente circulan en territorio nacional.
De enero a agosto de 2025, la entrada de usados disminuyó 21.4% vs mismo periodo de 2024. Sin embargo, el ratio ha ido en aumento: por cada 100 vehículos nuevos se importan 61 usados, lo que evidentemente afecta al mercado interno, puntualizó.
“Piso parejo” en la comercialización de vehículos pesados
El directivo indicó que, para tener una lectura más certera de la situación actual en la industria, hace falta que los fabricantes que no son socios de la ANPACT también reporten sus cifras de ventas mensualmente al Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), ya que esto genera una distorsión en el mercado.
Actualmente la información es insuficiente para desmenuzar cuál es la participación real de las marcas fuera de la Asociación.
En este contexto, recordó que para ingresar como socio a la ANPACT uno de los primeros requisitos es que reporten sus cifras al INEGI, además de contar con fábrica en territorio nacional, ser dueños de la tecnología vehicular y contar con una red de distribuidores y servicio.
Confía ANPACT que no haya cambios en reglas de origen para México
Ante la revisión del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), Rogelio Arzate afirmó que no son viables eventuales modificaciones a las reglas de origen para México en la fabricación de vehículos pesados destinados a la exportación hacia Estados Unidos.
Explicó que desde 2024, México cumple con el 64% de valor de contenido regional, un 45% en contenido laboral y un 70% en acero y aluminio.
“Todos los socios de ANPACT que exportan hacia Estados Unidos cumplen cabalmente con estas disposiciones. Nadie exporta fuera del T-MEC, nadie requirió régimen de transiciones alternativas; estamos totalmente dentro del T-MEC”, enfatizó.
Arzate indicó que para 2027 la industria de vehículos pesados tiene que alcanzar un 70% de valor de contenido regional.
“Estamos en un impasse. En 2026, dentro de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) tenemos 6 puntos porcentuales para movernos. No estamos buscando que la revisión o negociación empiece con tarifas. Debemos seguir consolidando lo que acordamos y está escrito”.
Agregó que para la industria de vehículos pesados los cambios en las Reglas de Origen representan grandes retos, pero también una oportunidad para México y su cadena de proveeduría.
En términos de sourcing —identificar, evaluar y seleccionar proveedores—cumplir con esos 6 puntos porcentuales no es un proceso que se logra de la noche a la mañana.
Para impulsar el desarrollo de proveedores Tier 2 y Tier 3 en México, la ANPACT mantiene un convenio con la Industria Nacional de Autopartes (INA).
Arzate también propuso otras medidas, como la atracción de Inversión Extranjera Directa para el desarrollo de software, el fortalecimiento de pequeñas y medianas empresas que se pueden sumar a la cadena de suministro, y que el gobierno federal fortalezca los recursos para formar profesionistas en carreras relacionadas desde la educación media superior.




