En los siguientes años la electromovilidad jugará un papel importante ante la demanda de combustibles más limpios, por lo que empresas privadas del país como Coca-Cola FEMSA y Bimbo se preparan para hacer frente al futuro.

Durante su participación en el encuentro Latam Mobility Summit México 2020, efectuado en la Ciudad de México, ambas compañías coincidieron en que hoy en día es obligatorio mejorar las prácticas de distribución y no dejar que el futuro las rebase.

Marco Lucio Ávila, director de logística de Coca-Cola FEMSA, opinó que la transición hacia la electromovilidad es inevitable, la cual debe ser paso a paso y analizando los resultados de las distintas energías alternas.

Señaló que la estrategia de la compañía distribuidora de bebidas es probar las distintas propuestas de los fabricantes de vehículos y proveedores del sector, aliarse con socios desarrolladores de tecnología y juntos hacer negocios para el futuro.

Dijo que la compañía actualmente tiene un laboratorio de distribución compuesto por alrededor de 47 unidades que circulan en las principales ciudades donde operan. Con ello, se prueban los distintos combustibles, así como temas básicos que van desde las jornadas laborales hasta análisis de rutas.

Lucio Ávila dijo que Coca-Cola FEMSA invierte cerca de 20 millones de dólares en renovación vehicular cada cinco años, enfocados en hacer más limpias las unidades y hacer eficiente el reparto.

Grupo Bimbo, desde hace casi siete años, comenzó su camino hacia la movilidad eléctrica. Jesús María Aguilar, director general de Moldex, filial de la empresa panificadora, detalló que el desarrollo de vehículos eléctricos es específicamente para la distribución de bienes de consumo en las ciudades.

Adelantó que el siguiente paso es renovar todos los camiones y sumar únicamente unidades eléctricas. La meta, señaló, es que hacia el 2025 al menos el 15% de la flota de distribución secundaria de Bimbo funcione con energía enchufable.

En el panel “Iniciativas de movilidad sostenible en corporaciones”, los directivos advirtieron que en México aún hay una serie de obstáculos para implementar más propuestas sustentables, entre los más importantes están los incentivos fiscales, el costo tecnológico y fiscal, así como mejores políticas públicas.

“El tema es cómo ir avanzando, pero sin afectar el negocio”. Jesús María Aguilar de Moldex mencionó que la regulación es prioritaria, y mientras no haya un marco legal adecuado el uso de vehículos eléctricos será más lento.  “Sin embargo, las empresas privadas no podemos quedarnos atrás; tenemos que avanzar y encontrar el cómo si se puede”.

En el panel también participaron Alfonso Rodríguez, CEO de Soventix Caribbean Colombia, dedicada al diseño y construcción de proyectos fotovoltáicos, y Abel Jourdan, CEO de Skateflash, desarrollador de patines, bicicletas y motos eléctricas.