La ampliación a cuatro carriles del Tramo Colima-Tonila de la Autopista Guadalajara-Colima, el paquete de siete obras en Comala, Coquimatlán, Cuauhtémoc e Ixtlahuacán, así como los Viaductos Elevados I y II, en Colima, fortalecen la conectividad y el desarrollo integral de la región.
Los trabajos del Tramo Colima-Tonila se llevaron a cabo con recursos económicos cercanos a los 500 millones de pesos y consistieron en la ampliación de cuatro a seis carriles de circulación para mejorar el desarrollo integral del Puerto de Manzanillo, así como la conectividad con el centro del país.
En sus 14 kilómetros de longitud, cuatro puentes y dos pasos a desnivel, el tramo carretero complementa la movilidad del tránsito de largo itinerario del corredor Manzanillo-Tampico, que conecta el Océano Pacífico con el Golfo de México, para beneficio de más de 154 mil habitantes de la zona y un aforo de ocho mil 500 vehículos diarios.
En cuanto al paquete carretero de Comala, Coquimatlán, Cuauhtémoc e Ixtlahuacán, desarrollado en el centro y norte de esta entidad, se efectuaron labores de ampliación, modernización y conservación, consistentes en terracerías, drenaje, pavimentación, obra complementaria y señalamientos.
El propósito fundamental es mejorar este tipo de vialidades, reducir la posibilidad de accidentes, costos de operación vehicular y tiempos de recorrido; evitar la saturación en la zona urbana de Comala e Ixtlahuacán, con lo cual se generan ahorros de combustible y se agiliza el tránsito de automotores.
A su vez, los Viaductos I y II están compuestos por estructuras de concreto reforzado de 847.3 metros, el primero; y mil 700.4 metros el segundo; incluye accesos para evitar cruces a nivel con el ferrocarril en cuatro puntos.
De esta manera, la obra brinda seguridad y acceso directo al tránsito; beneficia a 139 mil 272 habitantes y cuenta con dos mil 547.7 metros, así como vialidad de dos carriles