La importación de vehículos pesados usados provenientes de Estados Unidos bajó 30.4% entre enero y junio de 2026, informó la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
Aunque lo anterior es una buena noticia porque va disminuyendo la entrada de usados, la asociación advirtió que la relación entre unidades usadas y nuevas sigue siendo elevada: por cada 100 vehículos vendidos en el mercado mexicano, ingresan al país 53.4 unidades usadas adicionales, lo que sigue generando efectos negativos para el empleo, la cadena productiva y los precios del mercado interno.
Alejandro Osorio, director de Asuntos Públicos y Comunicación de la ANPACT, dijo que el organismo trabaja con la Secretaría de Hacienda, y la Subsecretaría de Ingresos, para encontrar mecanismos que contengan este tipo de importaciones.
“Un trabajo constructivo, un trabajo productivo que esperemos que dé frutos en el corto plazo para dar una solución definitiva a este problema que afecta a la industria”, indicó.
AMDA y ANPACT analizan el impacto económico de importación de usados
La ANPACT y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) junto con la Secretaría de Hacienda están evaluando los precios registrados en las aduanas de los vehículos pesados importados usados, para tener un aproximado del valor económico que representan.
Además, por su cuenta, las asociaciones están haciendo un análisis de los precios reales en el mercado estadounidense de camiones pesados, dijo Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la AMDA.
En este sentido, adelantó que compartirán la información de forma extrapolada a través de modelos econométricos de lo que ha representado las erogaciones hacia el exterior por la adquisición de estos vehículos.

Además, incluirán la diferencia entre los valores de mercado y los valores declarados en aduana; “lo cual nos estará dando un indicador preciso de lo que hemos venido señalando que ha predominado en el comercio, en el tráfico de estos vehículos que es la subvaluación fiscal, la evasión fiscal y a partir de ello determinar el impacto negativo para la Hacienda Pública”.
Explicó que la saturación en el mercado vehículos usados que se vendieron y fabricaron en México, que los transportistas requieren vender para acelerar la renovación de su flota y que no están logrando acomodo en empresas de menor tamaño como seminuevos.
Saturación de la oferta de vehículos pesados usados
La situación anterior, agrava el impacto negativo que observamos en la industria con el momento de incertidumbre que vive el país por la relación con Estados Unidos.
“Lo que hemos observado a la parte referente a la renegociación del T-MEC, es evidente que a nivel estrictamente de comercio interno hay una saturación de la oferta de vehículos usados y con ello se genera una importante distorsión por las prácticas de fiscal en el precio final a quienes adquieren estos vehículos tapando el flujo de colocación de los vehículos originados en México y con ello retardando la reposición que lo vemos reflejado en el comportamiento del mercado en 2025 y 2026”, expuso Guillermo Rosales.
Por su parte, Alejandro Osorio de la ANPACT, dijo que han encontrado que estos vehículos pesados importados usados cuando entran en aduanas, tienen un precio de entre 10 a 15 veces inferior que uno de estos vehículos en el mercado mexicano, lo que genera una importante distorsión, no solamente para la industria, sino también para los propios transportistas.




