«El desempeño del mercado de vehículos comerciales y pesados ha sido negativo al arranque del 2018 derivado de la incertidumbre que persiste en los inversionistas del sector respecto al desempeño de la economía en el futuro cercano de cara a la renegociación del TLCAN, además de la volatilidad cambiaria que afecta a este tipo de productos», explicó Guillermo Rosales, director general adjunto de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
 
De acuerdo al reporte Evolución Nacional de la Comercialización de Camiones Pesados, elaborado por el organismo, durante enero la venta del distribuidor al público en general, excluyendo autobuses integrales, fue de 2,840 unidades, lo que representó una contracción del 2.2 por ciento.
 
Por segmentos, carga bajó 10% con 1,149 unidades; pasaje descendió 7.8% con 506 vehículos; y tractocamiones se recuperó 9.8% con 1,185 automotores.
 
En el mes de referencia, la estructura de la comercialización al menudeo fue de 42% tractos, 40% carga y 18% pasaje.
 
El director general de la AMDA agregó que la demanda real se encuentra 30% por debajo de la demanda potencial, según el Estudio del Mercado de Vehículos Comerciales y Pesados y su relación con la Estructura Económica Mexicana realizada por la UNAM.