Ante los riesgos que prevalecen continuamente en el transporte de mercancías, como los recientes paros en carreteras o la lentitud en los cruces de las fronteras del norte, expertos en la cadena de suministro advierten que en México se avanza lentamente en la cultura de una logística resiliente,  es decir, que es capaz de reponerse a situaciones adversas.

Óscar Contreras, director de cadena de suministro de USG, compañía especializada en elaboración de tablaroca, afirmó que hace falta trabajar en conjunto entre la iniciativa privada y el gobierno, para hacer frente a las amenazas en la distribución. “Hemos sido tibios en exigirle al gobierno en que tenga un conocimiento real de los problemas logísticos del país, por tanto no hay como tal una cultura ante contingencias como las que se viven actualmente”.

Con ello coincidió Carlos Ortega, director de tráfico e importaciones de Grupo Axo, durante el panel: Los desafíos de la logística mexicana, cómo entenderlos y enfrentarlos, organizado por #SoyLogístico, que reúne a especialistas del sector de las diferentes empresas e industrias del país.

El directivo recalcó que el gran problema que existe es la incompetencia de las autoridades, al no tener la  capacidad para enfrentar un suceso de este tipo de manera profesional y responsable. Por ejemplo, dijo, en materia de seguridad, “el estar mucho tiempo en carreteras, es exponernos a que nos roben; de hecho, la delincuencia tiene una logística impresionante”.

En este tema, David Martínez, general manager Intra MX Service de Transplace, empresa que brinda servicios 3PL, señaló que sólo en 2018 se registraron 17 mil 270 incidentes de robo en el autotransporte, 17% más que en 2017, siendo el centro sur del país la zona de mayor peligro.

Ese factor, explicó, ha llevado a las aseguradoras a considerar al autotransporte de carga como un sector de riesgo.

Ante ese escenario, los directivos resaltaron los aspectos mencionados como uno de los principales desafíos a enfrentar, que conlleva mejorar los niveles de servicio en el transporte, así como tener acceso a información, mediante big data, para la toma de decisiones, soportado con medidas para lograr una logística resiliente ante un ambiente económico cambiante, con clientes más demandantes y situaciones externas que impactan la cadena de suministro.