La industria transportista crece a pasos acelerados; tan sólo en el año pasado, 55.7% de las 982 millones de toneladas que se trasladaron en el interior del país, fueron por vía terrestre, cifra que favorece el crecimiento de las compañías del sector.
 
Este bienestar no siempre se ve reflejado en el flujo de dinero, debido a que las empresas de transporte tienen gastos inmediatos, por ejemplo, el sueldo de operadores, combustible o casetas, mientras que para cobrar un flete se pueden llevar plazos de 90 y hasta 120 días, lo que hace que las entradas y salidas de dinero se conviertan en un foco rojo para su rentabilidad.
 
Para solucionar las necesidades del flujo de efectivo, TIP propone considerar el modelo Sale & Lease Back, una opción en la que la arrendadora compra los tractos y remolques a la empresa, mientras las unidades se siguen utilizando bajo un esquema de arrendamiento, así la compañía transportista saca jugo del uso del equipo de transporte y aprovecha los beneficios, como deducción de impuestos y la administración personalizada de la flota, con esto, se estabiliza el capital de trabajo e incluso puede rentar equipo adicional sin descapitalizarse.
 
Sobre el tema, Mauricio Medina, director Comercial de TIP México, señaló: «Recomendamos que los directivos y dueños que manejan empresas transportistas tengan  muy clara la generación de flujo de efectivo de sus negocios y preparen a sus equipos financieros para un correcto monitoreo diario y proyectado, adicional a la rentabilidad de una operación».