La Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), se pronunció por reindustrializar el país en el mediano plazo y aumentar la producción de combustibles y petroquímicos, por lo que propone la construcción de dos nuevas refinerías de gasolina en los próximos cuatro años a través de inversión público-privada y con proveeduría nacional.
El organismo reconoce el impacto que tendrá en el corto plazo la liberación de precios de la gasolina y diesel en la economía de los ciudadanos, así como en los costos de distribución y fletes que la industria nacional eroga para realizar sus operaciones.
En un análisis, Canacintra expone entre otros aspectos que, al cierre de 2016, México importó el 67% de los combustibles que consumió, un 13% más que el año previo a causa de la deficiente operación del Sistema Nacional de Refinación, falta de mantenimiento e inversiones, la escasez de crudo ligero y una normatividad ambiental más severa que han mermado la producción de refinados muy por debajo de los estándares internacionales de eficiencia.
La propuesta de construir dos refinerías obedece primero a que en 40 años no se ha realizado inversión en ese sentido, y a que el fortalecimiento en la producción de gasolina y diesel ayudaría a desligar el precio de la paridad peso-dólar, se generarían miles de empleos, se recaudarían más impuestos y se reasumiría la soberanía energética de México, subraya Canacintra en un comunicado signado por su presidente nacional, Enrique Guillén.
Canacintra también apuesta por un Acuerdo de Fortalecimiento a la Proveeduría Nacional por parte de los tres tipos de gobierno, que el impuesto acumulado aplicado a los combustibles sea similar al que se paga en América del Norte y no supere el 30%, el eficiente uso de los recursos públicos, rendición de cuentas e incluso cambios en la Constitución Mexicana que incluyan la figura de revocación de mandato para los gobernantes que hagan mal uso del erario que se le confía.