Ante el actual escenario de crisis económica, aunada a la falta de inventarios de autos nuevos por la escasez de semiconductores, una opción para adquirir un vehículo es el mercado de usados.
Sin embargo, hay que asegurarse de hacerlo a través de alternativas que ofrezcan buen precio y condiciones adecuadas.
El desabasto mundial de semiconductores para la fabricación de autos ha provocado consecuencias, que van desde el encarecimiento de las unidades, hasta la demora de los tiempos de entrega por parte de las agencias, que puede llegar a ser de hasta tres meses.
Frente a este panorama, los especialistas de Odetta, la primera plataforma virtual en México de compraventa de autos entre particulares, responde a la pregunta: ¿Es un buen momento para comprar un vehículo?
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en noviembre de 2021 la producción de vehículos ligeros cayó 20.25% en comparación con el mismo mes del año pasado, con un total de 248 mil 960 contra las 312 mil 184 unidades del 2020.
Esta situación sumada al aumento del costo de las materias primas como el acero y el petróleo ha provocado que los precios finales se eleven un 11.04%, de acuerdo con dicha institución.
Así, el mercado de seminuevos y usados ofrece una solución a la demanda actual de autos en México; de acuerdo con estimaciones de Odetta, este tipo de transacciones incrementó un 15% durante el 2021 respecto al año anterior.
Reto para los procesos de compra y venta
«Con el crecimiento del mercado de autos usados, el reto está en democratizar los procesos de compra y venta. Aún existen personas que dudan adquirir un automóvil fuera de una agencia debido al temor de ser estafados o de que la unidad se encuentre en mal estado», dijo Daniel Esponda, director general de Odetta.
«Por ello, es necesario redefinir el sector y ofrecer a los clientes una alternativa confiable, certera y segura, ya que en momentos de crisis como el que actualmente atravesamos, comprar un auto usado, representa la decisión financiera más inteligente», agregó Esponda.
Tras la pandemia, las finanzas personales de las familias mexicanas han tomado mayor relevancia y ahora cualquier transacción es analizada con mayor detalle.
Siendo el auto uno de los dos principales activos de cualquier persona, al sector automotriz no le quedó otra opción más que adaptarse a esta situación y brindar alternativas que faciliten la adquisición de un coche.
Condiciones mecánicas y documentación
Por otro lado, con relación a la condición mecánica de los autos usados en venta, existen alternativas que implementan tecnología para garantizar el estado de estos, evitando malas sorpresas y protegiendo a los compradores.
Por ejemplo, Odetta hace uso de Inteligencia Artificial para realizar una profunda investigación de los documentos e historial de cada auto, confirmando que no exista ningún tipo de irregularidad como reporte de robo, facturas falsas, multas o adeudos ocultos.
Con todo esto, Odetta concluye que, dadas las condiciones de crisis del mercado actual, la mejor opción para alguien que busca adquirir un vehículo es comprar auto usado.
Sin embargo, hay que asegurarse de hacerlo a través de alternativas que ofrezcan un buen precio, y que nos aseguren que sus condiciones son las adecuadas, para así no poner en riesgo el patrimonio.
«Desde Odetta hemos descubierto que la clave para redefinir el mercado está en brindar estas dos garantías – la mecánica y la legal – a los compradores y así generar confianza en un sector que tradicionalmente ha sido calificado como inseguro», finalizó Esponda.