Estudiantes de ingeniería mecánica y eléctrica construyeron el LEO-01, una unidad eléctrica que recorre al menos 25 km y tiene capacidad máxima de carga de 450 kg, con el fin de presentarla como una nueva alternativa de transporte para la Ciudad de México.
 
El vehículo funciona con un motor eléctrico de 500 watts y transporta cargas mínimas de 250 kg, su velocidad alcanza un máximo de 28 kilómetros por hora con la carga completa de las baterías o para cuatro o cinco horas de trayecto.
 
La unidad eléctrica multipropósito puede circular en vialidades estrechas y utilizarse para todo tipo de actividades, además de generar un ahorro económico.
 
Eduardo Castillo Juárez, Odón Juárez Rosario y Luis Edgar Mora Ortiz, estudiantes de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), Unidad Culhuacán, explicaron que este vehículo lo crearon ante la necesidad de tener un vehículo para desplazarse en calles angostas como las del sur de la Ciudad, zona donde viven.
 
El LEO-01 se puede controlar fácilmente, como una bicicleta, aunque impulsado por un motor eléctrico, el cual es accionado con la ayuda de un acelerador tipo potenciómetro en el extremo derecho del manubrio.
 
El manejo de este transporte se realiza a través del volante delantero de una bicicleta rodada 29. Tiene reversa y una luz para los trayectos nocturnos. La estructura está hecha de acero PTR y tubular. El sistema sirve adecuadamente gracias a un controlador que da soporte al motor de 500 watts.
 
Con el tiempo se podrá incluir un panel solar para recarga de baterías, un claxon, tacómetro, indicador de batería, luces, y otros accesorios.