WASHINGTON, D.C..- Es el tercer automóvil desarrollado en colaboración por ambas compañías y el primer vehículo de producción capaz de una conducción totalmente autónoma.

En la tercera edición de Elevate Summit, Uber Advanced Technologies Group presentó hoy su vehículo autónomo más reciente  (SDV, por sus siglas en inglés), en colaboración con Volvo Cars.

Ambas compañías formaron una sociedad de ingeniería en septiembre de 2016, y desde entonces han creado varios prototipos que buscan acelerar el desarrollo de automóviles autónomos.

El vehículo es una SUV Volvo XC90 equipada con elementos clave de seguridad que permiten a Uber la fácil instalación de su propio sistema de conducción autónoma, que da paso al potencial lanzamiento de automóviles autónomos dentro de la red de Uber como un servicio de transporte compartido autónomo.

De acuerdo con información de Uber, el vehículo autónomo, listo para ser producido, tiene como elementos de seguridad más importantes los sistemas de dirección y frenado, diseñados para ser controlados por computadora y no por humanos, y que incluyen varios sistemas de respaldo para ambas funciones, además de una fuente de energía de respaldo con baterías. Si cualquiera de los sistemas primarios fallara por alguna razón, los sistemas de respaldo actuarían de inmediato para detener el auto.

Uber SDV - TopAdemás de los sistemas de respaldo integrados de Volvo, una serie de sensores al interior del techo del vehículo permitirán que el sistema de conducción autónoma de Uber opere y maniobre de manera segura en ambientes urbanos.

Al acoplarse a la plataforma vehicular de Volvo, el sistema robusto de conducción autónoma de Uber permitirá un día ofrecer transporte compartido seguro y confiable sin la necesidad de un Especialista de Misión, los empleados de Uber especialmente entrenados para operar y supervisar vehículos en áreas designadas y apropiadas para la conducción autónoma.

Volvo Cars utilizará un modelo base de vehículo autónomo similar para la introducción de su primera tecnología de conducción autónoma disponible comercialmente a principios de la década de 2020.