La industria automotriz mexicana alcanzó un nuevo récord en junio con la producción de 361 mil vehículos ligeros, lo que representa un crecimiento del 5% en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este resultado convierte a junio en el mejor mes en materia de producción desde que se tiene registro en México.
Odracir Barquera, director general de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), detalló que, en el acumulado de enero a junio, la producción sumó 2 millones 6 mil 720 unidades, lo que equivale a un incremento del 0.5% frente al mismo periodo de 2024.
Barquera advirtió que, si bien el crecimiento es positivo, debe analizarse con cautela debido a la incertidumbre generada por las decisiones comerciales de Estados Unidos, principal destino de exportación para los vehículos mexicanos.
Exportaciones también con avance
En cuanto a exportaciones, junio también mostró un desempeño destacado, con el envío de 331 mil 500 unidades al extranjero, lo que representa un incremento del 14% respecto al mismo mes del año pasado. Sin embargo, el acumulado semestral refleja una caída del 2.8% frente al primer semestre de 2024, a pesar del repunte reciente.
Las SUV y pickups continúan liderando las exportaciones, concentrando el 80% del total. Estados Unidos se mantiene como el principal mercado, al absorber casi el 80% de los envíos, seguido por Canadá y Alemania. En junio, uno de cada cinco vehículos vendidos en el mercado estadounidense fue ensamblado en México, superando significativamente a los provenientes de Japón y Corea del Sur.
En el segmento de nuevas tecnologías, la tendencia se mantiene al alza. Durante el primer semestre de 2025 se produjeron 117 mil 850 unidades electrificadas —entre híbridos, híbridos conectables y eléctricos—, cifra que supera en 69% lo registrado en el mismo periodo del año pasado y que ya representa más del 69% de todo lo producido en 2024.
Finalmente, Barquera subrayó que, pese al buen desempeño en producción y exportación registrado en junio, será crucial dar seguimiento a la evolución de la política comercial de Estados Unidos durante la segunda mitad del año, dada su influencia directa en la dinámica del sector.





