Revisión anual del T-MEC provoca incertidumbre en la industria automotriz

Hombre en conferencia de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores.
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La Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) considera que la revisión anual del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), deja cierto grado de incertidumbre porque se desconoce si traerá o no beneficios. Aclaró que no necesariamente apuntan a que las condiciones que se establezcan para la modificación de la regla de origen puedan tener un efecto negativo.

Guillermo Rosales, presidente ejecutivo del organismo, explicó ampliamente la perspectiva del mercado automotor en nuestro país ante la decisión de EE.UU. de no ampliar la vigencia automática del tratado.

Pros y factores de incertidumbre

El dirigente de la AMDA dijo que el T-MEC continúa vigente y prevalece los próximos 10 años a pesar de la revisión anual que se estableció. En este período continúan las garantías para los productores, los exportadores mexicanos, las preferencias en el acceso al mercado canadiense y estadounidense. También seguirá la entrada de inversión al país y la propia nacional tomando como principio la vigencia del T-MEC.

Por otro lado, opina que no es buena noticia el periodo de revisión continua del T-MEC por la forma en que se toman las decisiones de inversión, sobre todo en industrias altamente intensivas de capital, como es la automotriz y con periodos de retorno de largo plazo de estas inversiones. Otro factor es el tiempo de planeación necesario que ocurre entre la prospección, la decisión y la ejecución de una inversión.

Explicó que no será fácil tener una definición en cuanto a lo que cambiará o prevalecerá cada año y eso propiciará un ambiente poco favorable para la industria. Por ejemplo, un vehículo nuevo tiene un periodo de vida de entre cinco y seis años, y un cambio de modelo requiere de unos cuatro años para llevar a cabo este proceso de decisión, planeación y ejecución. 

Recordó el proceso de renegociación del TLCAN entre 2017 y 2019 que concluyó con el T-MEC: “Más allá del incremento de requisitos para el cumplimiento de la regla de origen en el T-MEC respecto al TLCAN y lo que en su momento se evaluaba como un factor de dificultad, también se evaluó como un factor de oportunidad y repercutió en que a los 6 años anteriores en México hubiera un incremento significativo de inversión en la industria automotriz, principalmente en la producción de autopartes”.

“Esto es lo que hoy abre un compás de incertidumbre mayor al entrar a un proceso de revisión continua en el que bien a bien no hay todavía claridad de cuál va a ser la petición, la postura, la propuesta y las líneas de control y la contrapropuesta, hablando de la regla de origen para vehículos ligeros y pesados que exista en los tres países”.

Además, la revisión de la regla de origen más la discusión de posibles medidas complementarias para cumplir los objetivos de atraer mayor inversión y con ello incrementar el empleo y la manufactura en EE.UU. también deja dudas. 

Aranceles

Además de solicitar a  la Secretaría de Economía que haya un proceso claro de revisión de las reglas de origen automotriz, también piden que eliminen el arancel establecido en el artículo 232 de la reglamentación americana al que está sujeto el de vehículos procedentes de México.

“La coexistencia del T-MEC con aranceles impuestos a los vehículos, el acero y el aluminio es algo que resulta para el México negativo y que por supuesto desde el punto de vista conceptual es anacrónico que tengamos un tratado de libre comercio sujeto a derechos y obligaciones para las partes y que, de manera unilateral, el Gobierno de Estados Unidos haya decidido violentar el T-MEC estableciendo aranceles para sus socios comerciales”, advirtió.

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