Bridgestone ofrece programas de formación continua en sus Centros de Servicio para mejorar el nivel técnico de los colaboradores y elevar los estándares de seguridad vial, confianza del consumidor y competitividad del mercado.
La capacitación técnica se ha convertido en un eje clave para la profesionalización del sector llantero en México y América Latina con la creciente demanda de servicios especializados y la evolución tecnológica del sector automotor.
Factor transformador
La estrategia de capacitación de Bridgestone está enfocada en tres ejes principales:
Establecer estándares comunes: La formación técnica permite establecer criterios y niveles de calidad estándar en talleres, distribuidores y centros de servicio.
Profesionalizar la cadena de valor: Técnicos, asesores y mecánicos mejor preparados ofrecen diagnósticos más certeros y soluciones más eficientes, lo que se traduce en un servicio postventa más confiable y con mayor valor agregado.
Contribuir a la seguridad vial: Una correcta instalación y mantenimiento de los neumáticos no solo extiende su vida útil, también reduce riesgos en carretera. La educación técnica se convierte, en este sentido, en un pilar para una movilidad más segura.
“La capacitación especializada puede ser un factor transformador y diferenciador, tanto para Bridgestone como para todo el sector llantero, porque actúa en tres niveles de impacto: interno, sectorial y estratégico”, comentó René Salgado, Trade Marketing Sr. Manager, Bridgestone México.
La capacitación es vista por muchos especialistas como una vía para potenciar la generación de empleos directos e indirectos y posicionar al técnico automotriz como un profesional altamente calificado.
“Una industria más capacitada genera confianza en el consumidor y propicia mejores prácticas en todo el ecosistema automotriz. Ya no basta con tener experiencia empírica: hoy se necesita preparación técnica constante para estar al día con los retos que impone el mercado”, añadió Salgado.
Especialización del sector
A través de sus programas de formación continua, Bridgestone busca que todos los técnicos y colaboradores en sus Centros de Servicio cuenten con las herramientas necesarias para ofrecer servicios de alta calidad, con seguridad y responsabilidad.
Sus programas de formación tienen un enfoque modular “tronco básico, nivel intermedio y especializado” donde el avance de cada participante desarrollará las habilidades necesarias para generar fidelidad con la marca y ser experto BS.
Con la llegada de vehículos eléctricos e incluso autónomos, la tendencia apunta a que los centros de servicio contribuyan a construir una industria más moderna, profesional y competitiva. Y eso solo será posible si el capital humano se prepara a la misma velocidad que avanza la innovación.




