Llantas, insumo estratégico ante la revisión del T-MEC

Llantas-insumo-estrategico-ante-la-revision-del-T-MEC-magazzine-del-transporte-
– Publicidad –
Advertisement

México se mantiene entre los principales productores globales de autopartes y vehículos, siendo el primer proveedor de autopartes para Estados Unidos y uno de los pilares del comercio manufacturero en América del Norte

En el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), las llantas están clasificadas como autopartes esenciales para el funcionamiento y la seguridad vehicular, al mismo nivel que frenos o sistemas de escape. Esta condición las convierte en un insumo estratégico para cumplir con las reglas de origen, la trazabilidad y los requisitos de contenido regional que exige el acuerdo comercial.

Ante la inminente revisión del T-MEC y el impulso del nearshoring, especialistas del sector advierten que el fortalecimiento financiero de los proveedores de autopartes será determinante para mantener la competitividad exportadora de México, especialmente hacia Estados Unidos y Canadá, destinos que concentran casi 90% de las exportaciones del sector.

Actualmente, hasta 40% de las exportaciones manufactureras del país corresponden a productos automotrices, sector que aporta cerca del 5% del Producto Interno Bruto (PIB) y sostiene miles de cadenas de proveeduría ligadas al T-MEC.

Tan solo en 2024, el intercambio comercial total de Partes y Accesorios de Vehículos Automotores en México —incluyendo importaciones y exportaciones— alcanzó 75,432 millones de dólares, de acuerdo con cifras oficiales.

Presión competitiva y proveeduría local

A este entorno se suma una creciente presión sobre la industria llantera, derivada del aumento en las importaciones de neumáticos de origen asiático, que han ganado participación de mercado mediante precios más bajos.

Esta situación ha intensificado la competencia para fabricantes y distribuidores establecidos en México, obligándolos a replantear estrategias de costos, logística, inventarios y financiamiento, con márgenes más estrechos y mayores exigencias regulatorias.

En paralelo, la industria llantera apuesta por fortalecer la proveeduría local, particularmente en regiones productoras de hule natural como Veracruz, Tabasco y Chiapas, así como por nuevas inversiones enfocadas en modernización, eficiencia operativa y cumplimiento ambiental.

De acuerdo con la Cámara Nacional de la Industria Hulera (CNIH), estos ajustes buscan reducir la dependencia de insumos importados, elevar el contenido regional y responder a las exigencias de las cadenas automotrices integradas al T-MEC.

“Las autopartes son el corazón de la manufactura automotriz mexicana. Sin proveedores sólidos, con liquidez y capacidad de inversión, es imposible cumplir con las reglas de origen, los estándares internacionales y los tiempos de entrega. El financiamiento se vuelve un habilitador para que las empresas de autopartes, incluidas las llantas, puedan integrarse y escalar dentro de las cadenas globales de valor”, señaló Paulina Aguilar, cofundadora y Chief Revenue Officer (CRO) de MUNDI.

Desde la perspectiva empresarial, la presión sobre costos logísticos, plazos de pago y capital de trabajo ha aumentado, justo cuando el mercado exige mayor calidad, trazabilidad y cumplimiento normativo.

“Las llantas no solo son un insumo indispensable para la movilidad; también son un componente de seguridad y cumplimiento regulatorio. Contar con acceso oportuno a financiamiento marca la diferencia entre crecer como proveedor estratégico o quedar fuera de la cadena”, afirmó Norma Monroy, directora de Finanzas de Multillantas y Servicios Grimaldi.

– Publicidad –