Compañías como Bosch, Faurecia, Edenred, ArqBravo Group, ALD Automotive y Autotraffic han presentado diversos avances para impulsar el desarrollo en las grandes urbes, a través de una movilidad eficiente, infraestructura adecuada y un transporte público conectado.
 
Sin embargo, para Latinoamérica el concepto de ciudades inteligentes es todo un desafío y no porque no exista la tecnología, sino porque la mayoría de políticas públicas se han enfocado en el uso de vehículos particulares y el crecimiento urbano no ha sido planeado.
 
En el Latam Mobility, Ariana Gómez, directora de Desarrollo de Ciudades en Bosch, indicó que la principal acción que deben realizar las empresas es la adaptación a las necesidades de las personas para crear productos y servicios que resuelvan los problemas actuales, a través de la innovación.
 
Juan Farías, vicepresidente de Faurecia México, destacó que el futuro de la movilidad está basado en cuatro tendencias: vehículos eléctricos, conectividad, traslados compartidos y autonomía, lo que requiere mayores inversiones públicas y privadas para diseñar la infraestructura adecuada.
 
Desde su perspectiva, Eduardo Muñoz, director ejecutivo ArqBravo Group, señaló que es fundamental que la iniciativa privada una sus conocimientos para crear soluciones que evolucionen a las ciudades. «El problema es lo suficientemente grande. Debemos de colaborar y trabajar juntos. No creo que ninguno de nosotros, por más exitoso que sea lo va a hacer solo», subrayó el directivo.
 
En representación de ALD Automotive, Javier Amozurruita, director de Innovación, también coincidió que las empresas deben colaborar para lograr las mejores rutas y medios de transporte que permitan minimizar los tiempos perdidos de los traslados. Opinó que lo ideal sería que la movilidad sea caminando, en bicicleta o scooters, porque es menos contaminante y es más económico que producir un auto eléctrico.