De acuerdo con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT),  a marzo de 2019  se registraron 995 mil 167 vehículos de carga, con una antigüedad promedio de 17.9 años, lo que hace necesario renovar las unidades por su impacto ambiental.

La Comisión Ambiental de la Megalópolis, junto con el Gobierno de la Ciudad de México y del Estado de México, presentaron una serie de medidas inmediatas para mejorar la calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México. Dentro de las condiciones, se establece el retiro de circulación de unidades de transporte de carga y pasajeros, cuando se identifiquen en ellas altas emisiones contaminantes.

De ahí que el leasing vehicular o arrendamiento pueda ser una solución viable para el transportista, debido a los bajos pagos iniciales y los plazos flexibles en renta de cajas y remolques, que van desde un mes para cubrir operaciones esporádicas.

Mauricio Medina, director comercial de TIP México, empresa dedicada al control de flota, explica que el ahorro del arrendamiento contra la compra es significativo, ya que el beneficio recae en no afectar el flujo de efectivo del transportista, facilitando la oportunidad de renovación de su flota, favoreciendo al mismo tiempo su operación. Señala que los equipos de carga de la compañía cuentan con todos las normas requeridas por la SCT.