Actualmente, el arrendamiento vehicular favorece una estrategia fiscal optimizada.

Por sus ventajas, esta herramienta es considerada en más de 3 mil empresas en el país y casi 28 millones de personas físicas con actividad empresarial o profesional, debido a  sus características referentes a la inversión inicial, deducción y flujo de efectivo, entre otras.

De acuerdo con el Artículo 28 de La Ley del Impuesto Sobre la Renta, bajo un esquema de arrendamiento, el monto deducible es de hasta 200 pesos diarios para vehículos a combustión; y para autos híbridos o eléctricos, el monto a deducir aumenta un 40% con una deducción diaria de 285 pesos.

Esto, contribuye a mejorar la estrategia fiscal, a la par de tener alcances positivos en las operaciones, al tener la posibilidad de renovar la unidad cada 2 o 3 años, mediante el arrendamiento, el costo de mantenimiento no se eleva; y de acuerdo a las necesidades del negocio, se puede elegir plazo y esquema.

Para muestra, AJEMEX, grupo refresquero que aumentó su flota en menos de dos años, y ahora suma más de 114 unidades que operan bajo arrendamiento con TIP México, especialista en administración de flotas.

De acuerdo con  TIP,  la creación de una estrategia fiscal que implique al arrendamiento o leasing como una herramienta estratégica es necesaria, ya que el crecimiento de los negocios podrá ser impulsado exponencialmente gracias a los servicios de valor agregado, como rastreo satelital o administración de flota.