Con una inversión de 80 millones de euros, la compañía proveedora de servicios y tecnologías arrancó operaciones en esta fábrica cuya producción estará dirigida a atender la creciente demanda de la industria automotriz de la región.
 
Peter Tyroller, miembro de la junta de administración de Bosch y responsable de Asia Pacífico, explicó que en 2016 Tailandia fabricó casi dos millones de automóviles, lo que representa una cifra mayor a lo que se produce en Italia y Reino Unido.
 
Destacó que en esta nueva planta de 10,000 m2, ubicada en Hemaraj, Tailandia, se fabricarán válvulas de inyección, sensores, entre otros componentes dirigidos al sector automotor.  Además, incluye un centro de investigación, donde aproximadamente 60 colaboradores trabajarán en el desarrollo de sistemas de inyección de gasolina. Esta es la primera planta inteligente de Bosch y la segunda instalación de la compañía en dicho país.   
 
Agregó que para el Grupo Bosch el mercado tailandés es de suma importancia, ya que es la entrada estratégica al sudeste asiático. Actualmente la nueva planta cuenta con 300 empleados y se tiene previsto que para el 2020 se sumen 800  más.