Estafeta y seis filiales del grupo de logística y paquetería, obtuvieron por séptimo año consecutivo el distintivo de Empresa Socialmente Responsable (ESR), que otorgan el Centro Mexicano para la Filantropía (CemefiI) y la Alianza por la Responsabilidad Social Empresarial en México (AliaRSE).

Para lograr el reconocimiento, Estafeta rige sus actividades bajo modelos de gestión no obligatorios aún en México, con el fin de colaborar de manera más efectiva en la reducción del impacto ambiental como los Indicadores Sustainability Accounting Standards Board (SASB) o la metodología GRI (Global Reporting Initiative).

Algunas de sus iniciativas clave en 2018, fueron: reducción de la huella de carbono en un 13%, respecto al año anterior, basado en el mejoramiento del rendimiento en las emisiones generadas con los envíos y el peso total transportado.

Por otra parte, con el proyecto de entregas en bicicleta “Envíos Verdes” que opera desde junio de 2018, Estafeta ha entregado 40 mil 800 envíos con 22 mil kilómetros recorridos, y más de 3 mil litros de gasolina ahorrados, además de la reducción en el impacto en el tránsito de las ciudades de México y Puebla, con la próxima operación en Querétaro.

Asimismo, el centro logístico de Monterrey y el del Estado de México cuentan con cisternas para captar agua de lluvia que se destina a sanitarios y lavado de las unidades vehiculares.

En la parte humana, con casi 7 mil colaboradores, Estafeta emplea a 80 personas con discapacidad, con la meta de que el 2% de su plantilla al cierre de 2019 esté conformada por este segmento poblacional.

La compañía informó que el trabajo desarrollado en los últimos dos años, le ha permitido obtener por segunda ocasión en 2019 la certificación Great Place to Work, que evalúa los mejores lugares para trabajar.