El Clúster Automotriz Metropolitano y la Secretaría de Economía reunieron a diversas compañías que impulsan la cadena de valor de la electromovilidad en México
Durante el evento, cerca de 15 empresas reiteraron la necesidad de políticas públicas, incentivos fiscales y recursos para impulsar a empresas y especialistas en la cadena de valor de la electromovilidad y no solo en la manufactura.
Elisa Crespo Ferrer, presidenta ejecutiva del Clúster Automotriz Metropolitano, destacó que México ha construido una sólida posición como potencia manufacturera y como socio estratégico de Norteamérica.
“Sin embargo, esta posición no está garantizada en la transición hacia la electrificación. La electromovilidad no es solo un cambio tecnológico, sino también un cambio de modelo de negocio, infraestructura y regulación”, enfatizó.
Crespo Ferrer señaló que las oportunidades para la proveeduría mexicana se enfocan en: desarrollo y gestión de baterías; suministro de materiales críticos; electrónica de potencia e infraestructura de recarga.
La lista incluye también el rediseño de arquitectura vehicular; manufactura y reconversión industrial; costos y escalabilidad; normatividad y seguridad, así como talento humano.
El desarrollo de software y equipamiento de los vehículos con materiales sostenibles continúan entre las principales demandas de la electromovilidad a nivel mundial, subrayaron los participantes.
Avances y retos en la electromovilidad
BMW México destacó que la calidad de la manufactura mexicana se refleja en que todos los vehículos que la marca comercializa a nivel global integran uno o dos componentes hechos en México.
A partir de 2027, la compañía producirá baterías y los autos eléctricos Neue Klasse en su planta de San Luis Potosí.
La armadora combinará la producción de motores de combustión interna y vehículos eléctricos.
Por su lado, Siemens destacó su papel como la empresa tecnológica detrás de las empresas que producen vehículos eléctricos. Su oferta incluye la tecnología para diseñar el vehículo, la batería, los microprocesadores, la electrónica, sistemas eléctricos, el software y los sistemas que coordinan las plataformas.
En el conversatorio sobre la evolución de la proveeduría automotriz, Bosch México, ZF Group y SEGULA Technologies resaltaron que para mantener la calidad de México como potencia manufacturera es indispensable planificar la transición a un plazo de 10 a 15 años.
Las empresas deben seguir impulsando la mejora continua en la producción de vehículos de combustión con desarrollo de productos, capacitación y eficiencia de procesos en tanto se masifica la adopción de vehículos eléctricos, subrayaron.
De acuerdo con la Electro Movilidad Asociación (EMA), sus socios han comercializado un parque de 235 mil unidades.
Sin embargo, la flota se concentra en la Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco, como resultado de su mayor desarrollo en infraestructura de recarga.
En ese sentido, VEMO, Grizzle, fabricante de cargadores y Didi concluyeron en la necesidad de crear un ecosistema completo que incluya políticas públicas que incentiven la generación y distribución de energía, la adquisición de vehículos eléctricos, la instalación de cargadores y el financiamiento.
El EV Business Hub México 2026 se realizó con el objetivo de establecer las bases de un diálogo efectivo entre los actores de la electromovilidad y detonar colaboraciones que impulsen a la industria.



