El gas natural se mantiene como uno de los principales pilares de integración regional, al convertirse en un insumo estratégico para la generación eléctrica, el desarrollo industrial y la transición energética.
De acuerdo con la Energy Information Administration (EIA), en 2025, las exportaciones de gas natural por gasoducto de la Unión Americana a México promediaron 7,500 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd), impulsadas principalmente por el crecimiento de la demanda mexicana, particularmente en el sector eléctrico.
Este flujo energético ha sido fundamental para abastecer otros sectores como el industrial y el petroquímico, al tiempo que ha generado una dinámica virtuosa de integración regional.
El incremento en los flujos energéticos entre ambos países ha fortalecido las cadenas de valor regionales y consolidado una dinámica productiva altamente integrada: México importa gas natural, lo incorpora a procesos industriales y manufactureros de alto valor agregado y exporta productos terminados, muchos de ellos nuevamente hacia el mercado estadounidense.
Frente a ello, la Asociación Mexicana de Gas Natural (AMGN) reitera su disposición para colaborar con las autoridades y aportar experiencia técnica y mejores prácticas internacionales que contribuyan a consolidar un sistema energético seguro y sustentable.
En este contexto, la estrategia del Gobierno de México para fortalecer la seguridad energética y modernizar la infraestructura de gasoductos representa un reconocimiento explícito al papel estratégico del gas natural como habilitador del crecimiento, la integración regional y la transición energética.
La relevancia del gas natural no radica únicamente en su disponibilidad y competitividad, sino en su capacidad para acompañar el crecimiento de las energías renovables, garantizar confiabilidad al sistema energético nacional y generar prosperidad y bienestar para las y los mexicanos.



