La Industria Nacional de Autopartes (INA) expresó su respaldo a las medidas anunciadas por el Gobierno de México en materia arancelaria, cuyo objetivo es proteger y fortalecer a los sectores estratégicos de la economía nacional frente a importaciones provenientes de países sin tratados de libre comercio.
El organismo destacó que las autopartes son un sector clave para el desarrollo económico del país, al posicionar a México como el cuarto productor mundial y el principal exportador hacia Estados Unidos, con una participación de 1 de cada 10 autopartes exportadas a nivel global.
Estos resultados, indicó la INA, reflejan la competitividad, innovación y calidad de lo Hecho en México, elementos que impulsan la generación de empleos, el talento nacional y el fortalecimiento de las cadenas de suministro integradas en Norteamérica.
La asociación también subrayó la relevancia de proteger las inversiones que apoyan los procesos de manufactura en el país y que cumplen con lo establecido en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Finalmente, la INA reiteró su disposición de trabajar de manera coordinada con las autoridades federales para garantizar que estas medidas arancelarias contribuyan al fortalecimiento de la industria de autopartes en México y al cumplimiento de los objetivos del Plan México.
Distribuidores de refacciones advierten efectos negativos
En contraste, Roberto de la Rosa, Presidente de la Asociación Nacional de Representantes, Importadores y Distribuidores de Refacciones y Accesorios para Automóviles (ARIDRA) advirtió que la aplicación de aranceles podría tener efectos negativos en toda la cadena de valor del sector automotriz, particularmente en el mercado de repuesto.
Refirió que ARIDRA, agrupa a 185 socios activos y representa un mercado de 33,000 millones de dólares con más de 950,000 empleos directos.
“Gran parte del parque vehicular mexicano –superior a 35 millones de unidades– depende de refacciones importadas, muchas de ellas provenientes de China, con un valor cercano a 8,000 millones de dólares”, refirió.
La asociación alertó que los aranceles podrían provocar:
- Aumento en los costos para talleres, distribuidores y consumidores.
- Riesgos para la economía familiar al encarecerse el mantenimiento vehicular.
- Crecimiento del contrabando y el mercado informal, con piezas de menor calidad que comprometerían la seguridad vial.
Ante este escenario, ARIDRA hizo un llamado a las autoridades para abrir un diálogo constructivo con todos los actores del sector, incluida la INA y la AMIA. Asimismo, propuso tres ejes alternativos para fortalecer la industria nacional: combate al comercio ilegal, incentivos a la innovación y modernización, y mayor acceso a financiamiento para empresas locales.
“Proteger la industria nacional es fundamental, pero los aranceles no son la única ni la mejor herramienta para lograrlo”, subrayó.




