El Consejo de Profesionales de la Gestión de la Cadena de Suministro y Penske Logistics presentaron el informe Estado de la Logística 2025, en el que destacan los contrastes que atraviesa el sector logístico por la situación macroeconómica y la incertidumbre del comercio global.
El reporte indica que tanto los operadores como los transportistas se enfrentan a una economía mundial turbulenta que se caracteriza por una combinación de inflación persistente y una demanda aún irregular.
A esta incertidumbre se suman tensiones geopolíticas, factores climático y desafíos en las redes logísticas de las que dependen los mercados internacionales.
“En esta 36ª edición del informe, observamos que en 2024 la industria logística ha comenzado a retomar algunos patrones previos a la pandemia, con una oferta y demanda que empiezan a equilibrarse tras años de disrupción.
La tecnología desempeña un papel cada vez más relevante en las operaciones logísticas, tanto del lado del transportista como del operador.
La sostenibilidad ha dejado de ser una preocupación periférica para convertirse en un imperativo empresarial central, impulsando innovaciones en vehículos eléctricos, combustibles alternativos y programas de compensación de carbono.
No obstante, de cara al futuro, la industria –aunque cautelosamente optimista– se enfrenta a realidades económicas complejas que desafiarán la agilidad y resistencia de todos los actores del sector”.
Principales hallazgos
- La urgencia de reconfigurar las redes ha disminuido y las empresas están cambiando el enfoque de ahorros de costos a corto plazo a las prioridades estratégicas a largo plazo.
- La creciente división entre Estados Unidos y la UE en cuanto a las normativas en materia de sostenibilidad está añadiendo complejidad a lo que ya es un reto complicado.
- Las compañías, en respuesta, adoptan un enfoque más pragmático, invirtiendo en sostenibilidad cuando el retorno de inversión es más tangible.
- El crecimiento continuo del comercio electrónico sigue siendo una fuerza poderosa en todo el sector logístico, especialmente en el transporte aéreo y la paquetería, lo que estimula una intensa competencia entre los transportistas para adaptar su oferta y ayudar a los cargadores a satisfacer las expectativas cambiantes de sus clientes.
- La adopción de tecnología continúa aumentando. Operadores y transportistas aceleran sus esfuerzos para implementar herramientas como IoT, blockchain, análisis, IA y aprendizaje automático para optimizar sus operaciones logísticas en términos de eficiencia, resiliencia y sostenibilidad.
A pesar del tono optimista, las interrupciones y la incertidumbre económica persisten. La nueva guerra arancelaria representa un riesgo clave, al elevar los costos, limitar la demanda y reducir los volúmenes de carga.
Transporte de carga
La industria del transporte de carga de Estados Unidos está experimentando una transformación significativa impulsada por cuatro tendencias principales: tecnología, consolidación, nearshoring y cambio regulatorio.
Los nuevos aranceles están elevando los costos de cumplimiento e impulsando a las empresas a diversificar las cadenas de suministro e invertir en herramientas de seguimiento y gestión de tarifas.
Las regulaciones ambientales y las presiones de sostenibilidad también se intensifican, lo que lleva a los proveedores logísticos a adoptar soluciones más limpias.
Korhan Acar, socio de Kearney y autor principal del Informe de Estado de la Logística, comentó:
“A medida que la neblina se vuelve más densa, la industria logística debe avanzar más allá de las soluciones a corto plazo y replantearse la resiliencia de manera fundamental, no como un lujo, sino como un imperativo estratégico integrado en las redes, la tecnología y la toma de decisiones.
En un mundo definido por la disrupción, la resiliencia es lo que garantiza la continuidad y permite la agilidad y durabilidad a largo plazo.
La inteligencia artificial y la automatización reducen el costo de construir cadenas de suministro resilientes. Ahora el mayor riesgo es quedarse quieto”.




