Actualmente México se enfrenta a una diversificación social que lleva a las empresas que comercializan en el país a enfocarse en cómo afrontar el nacionalismo económico, mantenerse a flote y, en el mejor de los casos, incrementar sus expectativas financieras.

Para lograr esta meta es clave un correcto diseño de la cadena de suministro que navegue por encima de las aguas del nacionalismo económico y otros cambios como la Industria 4.0; el consumismo; la complejidad de los canales de venta; el entorno ominicanal; la convergencia entre el retail y los marketplaces; el tipo de cambio; los precios dinámicos y las promociones, así como nuevas tendencias de consumo.

Además, existen fuerzas paralelas que llevan a las cadenas de suministro a cambiar rápidamente, entre ellas ascenso del consumidor moderno; aumento de costos y restricciones de capacidad logística, entre otras.

En el futuro la cadena de suministro tomará su lugar como una gran diferenciación estratégica. La pregunta es: ¿hoy su cadena de suministro es un diferenciador?

Según un estudio de LLamasoft, el 66% de los tomadores de decisiones están dispuestos a cambiar su cadena de suministro para enfrentar el nacionalismo económico, término que describe las políticas económicas guiadas por la idea de proteger el consumo interno, el trabajo local y la formación de capital en el interior de una economía o mercado nacional, con el objetivo de eliminar su dependencia de otras naciones.

Para lograrlo será clave diseñar a la medida la cadena de suministro y la demanda del mercado. De acuerdo con el estudio de la consultora Gartner, 38% de las organizaciones identificaron la precisión de los pronósticos y la variabilidad de la demanda como un obstáculo clave para alcanzar las metas y objetivos de la cadena de suministro.

Mientras, el 70% de las compañías indicaron que estaban experimentando una variación de la demanda de moderada a alta, en comparación con el año anterior.

En este contexto, será importante integrar en la estrategia de cadena de suministro los pilares de diseño, planeación y ejecución para alcanzar los objetivos trazados. Esto permitirá que las empresas pasen de una mentalidad global a una «glocal», siendo los factores macroambientales los que impulsarán cambios significativos en la demanda y la oferta.