Métricas, reusabilidad y logística inversa para una sustentabilidad real en la cadena de frío

Métricas, reusabilidad y logística inversa para una sustentabilidad real en la cadena de frío
– Publicidad –
Advertisement

En operaciones donde cada envío depende de un estricto control en la cadena de frío, la sustentabilidad implica revisar procesos, materiales y decisiones operativas con impacto directo en costos, residuos y eficiencia energética.

El crecimiento del transporte de productos termosensibles ha elevado la presión sobre los operadores de la logística en carga refrigerada. Medicamentos biológicos, vacunas y muestras clínicas requieren soluciones que garanticen estabilidad térmica sin que ello implique una escalada en costos operativos.

En este contexto, la sustentabilidad real en logística térmica se construye con métricas claras: reducción de residuos, eficiencia en ciclos de uso y mantener la integridad de los productos con los rangos de temperatura necesarios.

A ello se suma una exigencia corporativa creciente: reportar resultados. Según un estudio de la Universidad Panamericana, el 84% de las compañías mexicanas ya publica un informe de sustentabilidad, lo que convierte la medición ambiental en una exigencia corporativa más que en una opción reputacional.

“La sustentabilidad en logística térmica no se logra con declaraciones, sino con procesos medibles que reduzcan residuos y mejoren la eficiencia operativa sin comprometer la seguridad del producto”, señala Carlos Humberto Infante y Loya, fundador y presidente del Consejo de Administración de Kryotec.

Métricas, necesarias para mantener el control en la cadena de frío

La sustentabilidad en operaciones térmicas exige indicadores como:              

  • Reducción de residuos plásticos.
  • Disminución de emisiones asociadas a transporte.
  • Eficiencia energética en almacenamiento.
  • Número de ciclos de reutilización de los empaques.

Un empaque de un solo uso puede cumplir con su función térmica; sin embargo, su impacto ambiental se incrementa significativamente cuando se emplea de forma masiva dentro de una red logística, ya sea a nivel nacional o internacional.

En contraste, los sistemas reutilizables permiten distribuir el impacto ambiental en múltiples ciclos de uso, reduciendo la huella por envío.

La reusabilidad dejó de ser una tendencia para convertirse en un estándar emergente. En la logística en carga refrigerada, los empaques pasivos reutilizables ofrecen estabilidad de temperatura sin depender de energía externa durante el transporte, reduciendo riesgos.

A diferencia de opciones desechables, estos sistemas están diseñados para soportar múltiples ciclos de uso bajo condiciones reales de traslado. Esto permite mantener el control en la cadena de frío mientras se disminuye la generación de residuos y la compra recurrente de materiales de un solo uso.

Logística inversa: el eslabón que define la sustentabilidad real

La reutilización solo es posible cuando existe un esquema sólido de logística inversa. Recuperar, inspeccionar, reacondicionar y redistribuir empaques requiere planificación, rutas optimizadas y procesos estandarizados.

Sin logística inversa, el modelo reutilizable pierde eficiencia. Con ella, se genera un circuito cerrado que reduce compras constantes de nuevos materiales y disminuye la huella ambiental por fabricación y disposición final.

Un esquema bien diseñado incluye:   

  • Rutas de recuperación coordinadas con entregas.
  • Protocolos de inspección y reacondicionamiento.
  • Registro de ciclos de uso.
  • Integración con sistemas de monitoreo térmico.
  • Indicadores ambientales y financieros medibles.

Bajo este enfoque, el empaque deja de ser un insumo descartable y se posiciona como un activo estratégico para la optimización de la cadena de frío en distribución.

Las empresas que adoptan métricas claras, empaques reutilizables y logística inversa fortalecen su resiliencia operativa y el control en la cadena de frío.

Menor dependencia de materiales desechables implica mayor estabilidad en costos y menos exposición a interrupciones en la cadena de suministro.

“El verdadero cambio hacia la sostenibilidad ocurre cuando la organización integra la reutilización como parte de su modelo operativo, no como una acción aislada. En logística térmica, eso significa medir, reutilizar y optimizar cada eslabón”, concluye el directivo de Kryotec.

– Publicidad –