RIVIERA MAYA, Q. Roo.- Con base en los resultados del último Reporte sobre el Estado de las Operaciones Conectadas “Detrás del Volante: Conducción Distraída en las Operaciones Físicas” de Samsara, los operadores de vehículos de carga han cambiado su perspectiva del uso de la telemetría, considerando ahora que ya no es de vigilancia o auditoría, sino una herramienta que puede ayudarles a modificar hábitos de alto riesgo.
Brendali López, directora de marketing de Samsara, puntualizó que la conducción distraída al volante es un reto global que causa 2.5 millones de accidentes al año. El estudio lo realizaron con base en la experiencia de 1,500 conductores comerciales, de los cuales 150 son de México.
El 99% de los encuestados en nuestro país ha sufrido los efectos de comportamientos riesgosos. Indicaron que la principal distracción es el uso de dispositivos móviles (el 83%), que en la mayoría de los casos, los requieren para realizar su trabajo. El 33% lo utilizan para hacer llamadas; el 29% para revisar redes sociales y 28% para leer y enviar mensajes.
En su participación dentro del 25 Foro Nacional del Transporte de Mercancías de la ANTP, dijo que el 71% de los conductores en México necesita usar su teléfono u otra tecnología para realizar labores.
Soluciones
La directora de marketing subrayó que los datos revelan que la seguridad en el trabajo es un factor para retener a los operadores, ya que el 87% de los operadores son más propensos a quedarse en una empresa que implementa medidas proactivas para prevenir la conducción distraída.
“Lo que vemos es que ahora, en lugar de identificar a este tipo de tecnología como de vigilancia, de supervisión o de auditoría, el 59% de los conductores encuestados nos respondieron que lo ven como una herramienta justo para cambiar estos hábitos de alto riesgo, nos habla de esta nueva tendencia en donde no solo ya están aceptando la tecnología, sino que la ven de manera positiva”.
En este sentido, Samsara puede ayudar a los clientes a prevenir accidentes y generar certidumbre en la operación de sus vehículos. “La innovación que hemos generado siempre ha sido de la mano del cliente en función de los retos más apremiantes, de aquellos que los mantiene despiertos. Y un ejemplo es el desarrollo del botón de pánico”.




