Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional del Autopartes (INA) hizo un llamado a las autoridades a mantener condiciones que garanticen la competitividad del sector, en medio de las discusiones sobre incrementos de aranceles a terceros países sin tratados de libre comercio.
Subrayó que el sector de autopartes es un pilar de la manufactura y del comercio automotriz en Norteamérica, y que cualquier modificación arancelaria que afecte el acceso a insumos productivos podría tener un impacto directo en la operación de las plantas establecidas en México.
“Nuestro llamado es claro: debemos fortalecer las condiciones de competitividad de México en el marco del T-MEC, proteger las cadenas de valor y asegurar que cada empresa, grande o pequeña, tenga la certidumbre necesaria para seguir invirtiendo, innovando y generando empleo”, destacó.
La INA recordó que existen instrumentos de la Secretaría de Economía, como el Programa de Promoción Sectorial (PROSEC) y la Regla Octava, que permiten a las empresas manufactureras importar insumos, partes y componentes con arancel preferencial o exento, siempre que se utilicen en procesos productivos dentro del país.
Estos mecanismos, puntualizó Padilla, son esenciales para mantener la competitividad, reducir costos de producción y evitar disrupciones en la cadena de suministro, lo que fortalece la integración regional bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
“Al asegurar que los fabricantes mexicanos cuenten con acceso oportuno y eficiente a materiales estratégicos, podemos sostener el liderazgo de México como potencia automotriz de Norteamérica”, añadió.
Señaló que la INA ha actuado de manera coordinada con las autoridades para proteger las cadenas de suministro automotrices y garantizar que el país conserve su posición como principal proveedor de autopartes hacia Estados Unidos, con una participación del 43.37% de las importaciones globales realizadas por ese país durante el periodo de enero a julio de 2025.
Padilla reiteró que la prioridad debe ser mantener la estabilidad regulatoria y comercial, evitando medidas que encarezcan los insumos o afecten la competitividad del país frente a otros mercados.
“México debe seguir siendo un socio confiable, eficiente y competitivo dentro de Norteamérica”, concluyó.


