México es el quinto fabricante de autopartes a nivel mundial y ocupa el primer lugar en el mercado de América Latina. Tan sólo en 2017 logró una producción mayor a los 87,000 millones de dólares y para este año espera llegar a la marca de 90,000 millones de dólares.
 
«El año pasado rebasamos a Corea como productor mundial de autopartes y ahora estamos cerca de llegar a ser tan grande como lo es el mercado alemán. Estamos dentro de las grandes ligas y así nos la tenemos que creer», señaló Óscar Albín, presidente ejecutivo de la Industria Nacional de Autopartes (INA).
 
Del top 100 de fabricantes globales, 91% ya están instalados en el territorio nacional, gracias a su capacidad y mano de obra competitiva. En el país hay 1,600 fábricas de autopartes, de las cuales el 50% se encuentra en la región norte, debido a que el 75% de los componentes producidos se exportan a armadoras de autos y camiones de Estados Unidos.
 
En los últimos cinco años, la zona del Bajío también ha logrado un lugar preponderante para la instalación de plantas. Hoy en día los cinco estados que componen la franja central del territorio nacional (Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro, San Luis Potosí y Jalisco) cuentan con el 30% de la producción.
 
Durante la presentación de la agenda 2018-2024 «Diálogo con la Industria Automotriz», el directivo de INA indicó que uno de los desafíos principales para el próximo sexenio es impulsar a las entidades del sur para que se sumen a esta actividad económica.
 
En relación a la Inversión Extranjera Directa (IED), Óscar Albín destacó que, de acuerdo a datos de la Secretaría de Economía (SE), la industria automotriz generó en 2017 una cifra récord de 7,000 millones de dólares, de los cuales el 60% lo atrajo el sector de autopartes y aproximadamente el 35% correspondió al mercado de vehículos ligeros y camiones.