Para SimpliRoute, el principal problema no radica únicamente en la incidencia delictiva, sino en la brecha tecnológica que aún persiste en muchas operaciones logísticas
Ante el aumento en el robo de mercancías en carreteras y métodos delictivos cada vez más sofisticados, SimpliRoute posiciona la inteligencia artificial (IA) como el eje central para transformar la seguridad en la cadena de suministro.
Mientras los robos evolucionan con patrones más complejos y dinámicos, una parte importante de las flotas continúa operando con sistemas limitados a la geolocalización básica o con esquemas de reacción tardía.
“Además de saber dónde están las flotas, hoy el verdadero valor está en entender qué está ocurriendo durante cada entrega y actuar en el momento preciso”, afirma Álvaro Echeverría, CEO y cofundador de SimpliRoute.
De visibilidad limitada a inteligencia operativa
Desde la perspectiva de SimpliRoute, la incorporación de agentes de IA conectados a sistemas GPS permite pasar de una visibilidad parcial a una comprensión integral de la operación. Estas herramientas no solo monitorean rutas, sino que analizan comportamientos, identifican desviaciones y detectan anomalías en tiempo real.
Este enfoque cobra relevancia en mercados como México, donde —según el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF)— los costos logísticos pueden aumentar hasta 30% debido a medidas de seguridad adicionales.
A ello se suma que los alimentos ya representan el 15% de los productos más robados en carreteras, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada e Industria Satelital (AMESIS).
Resultados tangibles: 76% menos merma
SimpliRoute respalda su propuesta con casos concretos. En una empresa del sector chocolatero en Latinoamérica, la implementación de su tecnología basada en agentes de IA permitió reducir en 76% la merma operativa en apenas tres meses.
El sistema identificó patrones de comportamiento inusuales: paradas recurrentes en días específicos y en zonas donde se comercializaban productos de forma irregular. Al cruzar datos de geolocalización con información contextual, la plataforma logró ubicar con precisión el origen de las pérdidas.
Esto permitió activar alertas automáticas, detectar paradas no planificadas y facilitar la intervención inmediata mediante contacto directo con los operadores.
“Lo que antes era invisible, hoy se vuelve completamente rastreable. La inteligencia artificial permite identificar patrones que serían imposibles de detectar manualmente y en tiempos mucho más reducidos”, agrega Echeverría.
Seguridad predictiva como estándar
Para SimpliRoute, el futuro de la logística no solo pasa por entregar más rápido, sino por operar con mayor inteligencia y capacidad predictiva. La adopción de IA permite a las empresas anticiparse a riesgos, reducir pérdidas y fortalecer la trazabilidad en toda la cadena de suministro.
En un entorno global donde incluso incidentes como el robo de cargamentos completos —como el caso reciente de un camión con 12 toneladas de chocolate en Europa— reflejan la vulnerabilidad del sector, la compañía subraya la urgencia de evolucionar hacia modelos de seguridad más avanzados.
“La logística está evolucionando rápidamente y las empresas que integren agentes de IA en sus procesos no solo mejorarán su eficiencia, sino que estarán mejor preparadas frente a riesgos como el hurto o la pérdida de mercancías”, concluye el directivo.



