En cada nueva generación de vehículos y productos, ZF Aftermarket ofrece a los usuarios valores agregados  y avanzadas tecnologías que hacen que la conducción sea más segura, eficiente y cómoda.

Por ello, para el correcto funcionamiento de cada tipo de automotor, ofrece el programa de talleres ZF ProTech para alinear cada servicio a las nuevas tecnologías, el cual puede ser en línea. Por ejemplo, en el webinar «Mercedes Magic Body Control”, Francisco Moreno, técnico certificado de ZF Aftermarket, explicó el funcionamiento del sistema de amortiguadores ABC (Active Body Control), el cual fue desarrollado en 1991.

Mencionó que a lo largo de los años, el sistema ABC se ha conformado de un gran  número de  sensores y funciones adicionales, que hoy  lo convierten en el mejor sistema de suspensión del mundo.

Mediante un automóvil Mercedes-Benz, el especialista mencionó la importancia de la dinámica del chasis y sus detalles de ángulo, además de cómo las llantas y la inclinación se ven influenciados con diferentes configuraciones. A través del Círculo de Kamm, analizó la estabilidad de la unidad, donde la aceleración juega un papel preponderante.

“Como proveedores buscamos que ese círculo sea lo más amplio posible, y en donde todos los componentes electrónicos tienen que ver con el control, siendo las llantas y el sistema de amortiguadores la clave para tener la mejor estabilidad», apuntó.

Adicional, Francisco Moreno expuso la tarea del amortiguador y sus diferentes tecnologías, como el mono tubo y doble tubo, así como las ventajas del sistema electrónico de suspensión neumática, entre otras funciones de asistencia del conductor.

Por ejemplo, el sistema de amortiguación adaptable denominado Continuous Damping Control (CDC), monitorea de forma permanente los factores que influyen en la amortiguación, tales como las condiciones del camino, la carga, la aceleración y las acciones del conductor.

Los sensores del vehículo registran todos los cambios. A partir de estos datos, la unidad de control determina los requisitos de amortiguación óptimos, con lo que se reduce la necesidad de mantenimiento.

La válvula proporcional adapta la fuerza de amortiguación de cada una de las ruedas en cuestión de milisegundos, lo que se traduce en una mayor comodidad y dinámica de conducción y una menor distancia de frenado gracias a un mejor contacto con la carretera. Estas son ventajas que se usan también cada vez más en autobuses, camiones y maquinaria agrícola.