La industria de la seguridad en México estimó que, como consecuencia de la pandemia COVID-19 y tomando en cuenta “los picos” recientes de mayor inseguridad, el robo al autotransporte de carga podría crecer hasta 50 por ciento.

El aumento,  se daría principalmente en los meses de abril y mayo, donde las cargas de alimentos y productos de primera necesidad serán especialmente deseadas por la delincuencia organizada.

Víctor Manuel Presichi Amador, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV), señaló que es altamente probable que los atracos a los automotores de carga originen incrementos en los precios de los productos, no sólo por el costo directo del robo, sino también por la generación de un estado de pánico que genera especulaciones y distorsiones sin fundamento en la oferta y la demanda.

Opinó que estos dos meses serán cruciales para que los proveedores de servicios de telemetría, seguridad privada y gobierno en sus tres niveles, continúen y fortalezcan las sinergias, a través de la coordinación que han desarrollado para aplicar protocolos de contención, reacción y recuperación de mercancías robadas, así como vehículos de autotransporte en tránsito.

Como empresas de rastreo satelital, indicó el directivo, “tememos que en los próximos meses, cuando la economía del país baje de nivel, se incremente la demanda de productos básicos a bajo precio como alimentos procesados, medicamentos, de higiene personal, calzado y ropa; y justo ahí, el mercado negro se dinamiza para vender robado o apócrifo”. |

El directivo apuntó que las 45 empresas que integran a la ANERPV atienden a un millón de unidades automotrices, que en 60% son unidades de autotransporte de  carga pesada y camiones ligeros. El resto, dijo, corresponde a vehículos utilitarios, particulares y otras modalidades, los cuales comparten información con las autoridades para identificar las rutas y horarios más vulnerables para el traslado de mercancías.

Entre esos trayectos se encuentran las carreteras Puebla-Veracruz (San Martín Texmelucan hasta la Tinaja); Guanajuato (Celaya a Salamanca); Estado de México (Cuautitlán-Tepeji del Rio, Arco Norte) y San Luis Potosí a Matehuala.

Respecto a los saqueos que se han registrado en diversas zonas del país, paralelos a la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, Presichi Amador mencionó que la industria de la seguridad privada contribuye con las autoridades estatales y federales para el eficiente resguardo de instalaciones, información, activos y mercancías.

En el caso del rastreo satelital, cada centro de monitoreo y sus respectivos monitoristas están al servicio de la protección de bienes del sector transporte, mediante protocolos especiales de reacción y recuperación, con lo cual se minimiza en más del 80% el riesgo y vulnerabilidad.