57 operadores de Estafeta fueron acreedores al Vigésimo Premio Nacional de Seguridad Vial (PNSV), que otorga la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP).

Dicho galardón, se entrega anualmente a operadores y empresas con flota propia de transporte privado de carga y/o empresas permisionarias del servicio público federal que se distinguen por sus mejores prácticas para prevenir los accidentes viales, tanto en vías urbanas como en carreteras federales.

En esta edición, del total de operadores de Estafeta que fueron distinguidos con el premio, 20 obtuvieron primeros lugares, 24 segundos y 13 terceras posiciones, contribuyendo a reducir en cerca del 5% los incidentes en la materia, respecto al año anterior.

Jesús García Ibarra, director nacional de operaciones de Estafeta, resaltó que en el acumulado, la organización pasó de  14 a 6 accidentes por cada millón de kilómetros. “Esto, se refiere a todos los percances posibles, y la inmensa mayoría son pequeños `laminazos´, sumando los provocados por terceros”.

Durante una cena ofrecida a los conductores y sus familias, destacó que en nueve años que lleva la compañía de mensajería y paquetería participando en el PNSV, han disminuido en más de 60% los incidentes, derivado de un programa permanente de seguridad vial y capacitación continua a los operadores.

Incluso, cuentan con la Universidad Estafeta que forma a los conductores, además de tener simuladores de manejo y capacitación en línea.

Para este Vigésimo Premio Nacional de Seguridad Vial, Estafeta cumplió con los estándares requeridos, entre ellos la implementación de las políticas y lineamientos establecidos en el Manual de Gestión de Seguridad Vial.

El sistema de gestión de Seguridad Vial implementado por Estafeta está alineado al Decenio de la Seguridad Vial 2011-2020, que tiene como propósito disminuir al 50% los accidentes, meta que la coròración de mensajería ya ha alcanzado.

Dicho sistema es gestionado por un Comité de Seguridad Vial, compuesto por 26 regionales, un comité regional y uno directivo, donde se trabaja permanentemente en el desarrollo de estrategias de gestión vial con base a las experiencias previas de la empresa.

Actualmente, Estafeta tiene una flota terrestre de 4 mil vehículos, con un promedio de cinco años de antigüedad, así como una plantilla de operadores de alrededor de 3 mil. De esta cifra, 900 conducen unidades de largas distancias.