La armadora sueca, en conjunto con la empresa australiana Southern Oil de Queensland, pondrá a prueba un motor de 16 litros que funcionará con diesel renovable, a fin de demostrar que éste trabaja igual que el combustible tradicional.

El combustible, durante los próximos 18 meses, se fabricará  en la planta de Southern Oil en Australia a partir de residuos de plástico, neumáticos viejos de vehículos, residuos agrícolas y forestales, así como biosólidos, con el objetivo de producirlo a escala comercial dentro de cinco años.

El motor Scania V8 de gama alta, se utiliza en su configuración de generación de energía para las pruebas, lo que permite evaluar las emisiones de escape, el rendimiento, la eficiencia del combustible, el costo y la vida útil de la fuente de poder.

Southern Oil es un proveedor australiano de lubricantes. Con este proyecto, busca  refinar el aceite de desecho para eliminar todos los contaminantes y restablecerlo a su estado original para su reutilización.

«Tener a una empresa como Scania respalda nuestro combustible, que es crucial para crear una demanda comercial y pasar de una prueba piloto a una escala de demostración», dijo Tim Rose, director Ejecutivo de Southern Oil.