La estrategia de Estados Unidos sobre acuerdos comerciales con su nuevo presidente, Donald Trump, inició con el anuncio del retiro de ese país de la Asociación Transpacífica (TPP) y su compromiso para renegociar el Tratado de Libre Comercio (TLCAN) con Canadá y México, según el primer comunicado de la nueva administración.
“Si nuestros socios rechazan una renegociación que proporcione a los trabajadores estadounidenses un trato justo, el Presidente dará aviso de la intención de los Estados Unidos de retirarse del TLCAN”, se indica.
Según el mandatario, “los estadounidenses se han visto obligados a aceptar acuerdos comerciales que ponen los intereses de los privilegiados y de la élite de Washington sobre los hombres y mujeres trabajadoras de este país. Como resultado, las ciudades han visto cómo sus fábricas se cierran y los trabajos bien pagados se trasladan al extranjero, mientras que los estadounidenses enfrentan un creciente déficit comercial y una devastada base manufacturera”.
“Con acuerdos duros y justos, el comercio internacional puede utilizarse para hacer crecer nuestra economía, devolver millones de empleos a las costas de Estados Unidos y revitalizar las comunidades que sufren en nuestra nación”, concluye.