De la inversión total en maquinaria y equipo de las empresas en México, el 31% está enfocada al  transporte, cifra que hace evidente la necesidad de renovar o modernizar  las flotas, siendo el arrendamiento un mecanismo para aumentar la movilidad de las empresas de autotransporte.

Así lo destacó Manuel Tamayo, CCO de Fleet Management, empresa de control de flotas. Explicó que existen varios tipos de arrendamiento como el puro, donde la arrendadora guarda un valor residual y donde al final del plazo el arrendatario tiene tres opciones: regresar el equipo, comprarlo o volverlo a arrendar. En este esquema las rentas son 100% deducibles.

En el arrendamiento financiero, apuntó que es prácticamente un crédito, donde se amortiza 100% del activo y que al final del plazo existe la opción de compra del mismo.

Una de sus grandes ventajas, es que permite que las empresas tengan siempre los mejores y más modernos equipos en su flota, reduciendo así los tiempos en el taller y asegurando los tiempos de entrega y operación.

Asimismo, permite tener la certeza de sus gastos a futuro, ya que los transportistas siempre van a pagar lo mismo. En el aspecto ambiental, comentó que  las flotas modernas generan menos emisiones de CO2.

En el marco del VI Congreso AIAFA México de Administradores de Flotas y de Movilidad, que se llevó a cabo en la Ciudad de México, el directivo señaló que el arrendamiento en México ha ido ganando aceptación en el sector nacional, ya que no necesariamente tiene que ser un gasto, “es una inversión que genera beneficios fiscales, incrementa la movilidad de la flota y reduce los gastos para las empresas”