La mitad de la energía que requiere la embotelladora en sus plantas de manufactura en México, Brasil, Colombia, Panamá y Argentina proviene de fuentes ecológicas. Su eficiencia energética se ha incrementado 33% de 2010 al 2018 y desde 2014 ha logrado una reducción de 40% de las emisiones de CO2e en sus fábricas.

Solo en 2018 su consumo energético fue 10% menor respecto al 2017, con lo cual ahorró 5.62 millones de dólares.

Con lo anterior, cumple con uno de los pilares de la Estrategia de Sostenibilidad de Coca-Cola FEMSA basado en integrar energía renovable en sus operaciones para reducir emisiones de carbono, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ODS).

Así, para 2020 busca abastecer 85% de la energía que utiliza en sus plantas de embotellado en México con fuentes limpias y reducir 20% de la huella de carbono de su cadena de valor, en relación con 2010.

“El compromiso de Coca-Cola FEMSA con el cuidado del medio ambiente, a través del uso de energías renovables en nuestras operaciones, ha impulsado el desarrollo y crecimiento de tecnologías y empresas que comparten el compromiso de eficiencia energética como contribución a la mitigación del cambio climático” comentó José Ramón Martínez, Director de Asuntos Corporativos.

La embotelladora ha invertido en el desarrollo de sus empaques de PET, haciéndolos más ligeros, ahorrando desde 2011 más de 22 mil toneladas de resina PET e integrando hasta un 21% de resina reciclada PET en promedio; ha fomentado el uso eficiente y sostenible de los recursos utilizados por sus proveedores; y ha renovado e integrado tecnologías más eficientes para reducir el consumo de combustible y emisiones de gases de su flotilla de distribución.